La gestación subrogada

Desde que se desarrolló la técnica de la fecundación in vitro, surgió la posibilidad de separar los procesos de ovulación y gestación, pudiendo por tanto corresponder a mujeres diferentes. Esto ha facilitado a lo largo de las últimas décadas, en muchos países, la posibilidad de ser padres a millones de parejas con problemas reproductivos.

Con los recientes modelos de familias de personas del mismo sexo, nos encontramos con que las parejas de lesbianas pueden disfrutar de la maternidad biológica simplemente acudiendo a un banco de semen y sometiéndose a una inseminación artificial; este procedimiento está incluso costeado por la Seguridad Social, al igual que para mujeres solas (madres solteras). Sin embargo, si se trata de una pareja de gays, la única posibilidad legal en España de ser padres es acudir a la adopción, ya que el derecho a ser padres biológicos mediante gestación subrogada no sólo no está reconocido sino que es algo prohibido en España.

De entrada, la discriminación positiva hacia las lesbianas (que no necesitan de la gestación subrogada para ser madres biológicas) y en contra de los gays me parece aberrante. Pero para las familias heterosexuales tradicionales es igualmente injusto e incluso ridículo que un estado se inmiscuya en sus vidas privadas! Si una pareja adulta y una mujer adulta deciden pactar una gestación subrogada, ningún estado tiene derecho alguno, desde un punto de vista moral, a prohibirles que lo hagan… pero ahí nos encontramos con el fanatismo tanto de la derecha como de la izquierda. En ambos bandos se creen con la facultad de imponernos “su moral” a personas mayores de edad, que no necesitamos que nadie tutele nuestra vida, ni nos la complique. Y menos unos políticos a los que pagamos precisamente para todo lo contrario, es decir, para que nos la faciliten:

  • Para la derecha, desde su moral católica, el hecho de que una pareja cuente con la ayuda de una tercera persona, de una mujer que lleve a cabo la gestación del bebé para luego entregarlo en adopción, es algo inaceptable. Debe de ser que no se han leído la Biblia, porque hasta en ella se habla de esta posibilidad:

    “Sarai, mujer de Abraham, no le daba hijos; y ella tenía una sierva egipcia, que se llamaba Agar. Dijo entonces Sarai a Abraham: ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abraham al ruego de Sarai.” (Génesis 16.1)

  • Para la izquierda, desde su fanatismo igualitarista, no se puede aceptar el tema por el solo hecho de que la gente con más dinero pueda tener acceso a la maternidad subrogada, mientras que la gente sin dinero no se lo podría permitir… Aquí caen además en una enorme incongruencia todos estos progres, tan feministas ellos: cuando hablan del aborto dicen eso de que “la mujer es dueña de su cuerpo y por tanto es libre de hacer con el lo que quiera”. Me resulta realmente curioso: para matar a un feto en gestación las mujeres han de ser libres y dueñas de sus cuerpos, pero para gestar una vida y darla en adopción no…

Me indigna que tanto unos como otros se empeñen en tratarnos como a estúpidos o como a niños pequeños a los que hay que controlar… Y lo más lamentable: sus ideologías siempre las pagan con nuestro propio dinero! Por ejemplo, los unos quieren colegios religiosos subvencionados para sus hijos y los otros quieren hacer caridad trayéndose a España a miles de africanos… pero eso sí, todo con nuestro dinero!

Enfín, como de costumbre, la postura del único partido liberal de este país (Ciudadanos) es la que más se ajusta a mis principios, aunque no esté de acuerdo con algunos de sus “remilgos”, como por ejemplo lo de prohibir que se remunere… El estado no tiene ningún derecho a impedir acuerdos entre personas adultas que no causan ningún perjuicio a terceras personas ni a la sociedad en su conjunto, aunque medie dinero en el trato. En todo caso, Hacienda podría establecer la obligación de declarar el dinero recibido por la madre subrogada y quitarle lo que estime oportuno… al fin y al cabo ya estamos acostumbrados a convivir con esa sanguijuela que se llama Hacienda, que nos roba desde que nos levantamos hasta que nos acostamos cada día!

Por último decir que países tan variopintos como Estados Unidos, Canadá, Rusia, Australia, Sudáfrica, Tailandia, India o Israel permiten la gestación subrogada, aunque no en todos los casos a homosexuales ni a extranjeros. Y en Europa, el Reino Unido, Portugal, Grecia o Dinamarca son también países que la tienen regulada. ¿Por qué los españoles tenemos que tener prohibido algo que tantos cientos de millones de personas en el mundo disfrutan?

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El despilfarro del estado autonómico y local en España

Imaginemos un bloque de vecinos de 17 plantas, de esos que nos podemos encontrar en cualquier gran ciudad… Tiene un presidente de comunidad, un administrador, un portero, tres ascensores, una empresa de limpieza, unas zonas comunes con jardines y piscina, garaje, parking en superficie, etc.

Pues bien, después de una serie de años funcionando razonablemente bien, a alguien se le ocurre que todo se gestionaría mejor si los vecinos de cada planta pudiera tomar sus propias decisiones, sin necesidad de tener que contar con la aquiescencia de los vecinos de las demás plantas… Entonces se somete la idea a votación y a una mayoría le parece bien, así que se aprueba y se lleva a efecto!

Se eligen 17 presidentes de las nuevas 17 subcomunidades y se pone en funcionamiento la nueva “descentralización”… En principio, las decisiones que se toman son de índole menor: cambiar algún cuadro, alguna lámpara, etc. Pero pronto empiezan a cuestionarse servicios comunes… El presidente de la subcomunidad del sexto piso se queja de que el servicio de limpieza del edificio no es bueno; el de la subcomunidad del décimo hace saber que sus vecinos no están conformes con la compañía de seguros del edificio; el de la subcomunidad del duodécimo manifiesta que sus vecinos han decidido pintar su planta de un color más alegre; el de la subcomunidad del decimoquinto reivindica que los tres ascensores se repartan por pisos (uno del 1º al 6º, otro del 7º al 12º y otro del 13º al 17º), de forma que el que corresponda a los pisos más altos sea de mayor velocidad que los otros dos; el de la subcomunidad del tercero pretende que de las plazas de parking en superficie que hasta ahora no estaban asignadas, una parte se les asigne a ellos y no las puedan usar vecinos de otras plantas…

Al cabo de tres años, la situación ha degenerado en lo siguiente:

  • Además de un administrador para todo el bloque, los 17 presidentes de las subcomunidades tienen cada uno el suyo propio. Los 17 nuevos administradores se reúnen periódicamente con el administrador del bloque y zonas comunes para llegar a acuerdos que cada vez son más complicados de alcanzar.
  • Se ha pasado de una cuenta bancaria a 18 (1+17), repartidas por varios bancos.
  • En vez de una compañía de seguros para todo el bloque, ahora cada planta tiene además la suya propia.
  • En lugar de una empresa de limpiezas para todo el bloque, hay varias que contratan directamente con cada planta, más la de las zonas comunes.
  • El pasillo de cada piso y su tramo de escaleras ha sido pintado de un color diferente.
  • Hay pisos que el número de la planta lo han cambiado por cifras romanas; otros lo han dejado en cifras decimales y otros han preferido ponerlo en letras.
  • Hay sospechas de que en varias subcomunidades se está pagando un sobrecoste a sus proveedores (entre el 3% y el 5%), que se intuye que acaba en el bolsillo de sus presidentes. En esas plantas hay vecinos que están en contra de esta corruptela y otros que están a favor porque reciben una mordida por su apoyo.
  • Hay varias subcomunidades que cuestionan al administrador del bloque y no aceptan que haya sido elegido por mayoría. Quieren imponer su minoría bajo la amenaza de dejar de pagar su decimoséptima parte de los gastos comunes.
  • La participación de estos gastos comunes es abonada religiosamente por una mayoría de subcomunidades, pero hay alguna que paga tarde y dos que acumulan ya meses de deuda pendiente.
  • Una subcomunidad exige que del horario de la piscina se les asigne en exclusiva un tiempo a ellos, para no tener que mezclarse con el resto de vecinos de otras plantas, a los que consideran de una categoría inferior.
  • Ya nadie puede tomar cualquier ascensor para ir a su piso, ya que han sido reprogramados para funcionar por tramos, como exigió el presidente de la 15ª planta. Eso significa que cada vecino ya sólo puede usar uno: el de su tramo. Y cuando se estropea, si recibe la autorización para usar el de otro tramo, después tiene que bajar o subir varias plantas andando.
  • Las plazas de parking en superficie se dividieron en 17 lotes y ningún vecino puede usar las de una planta distinta a la suya, aunque se encuentren vacías.
  • Hay varias propuestas de dividir la instalación eléctrica en 17 tramos, para que cada subcomunidad pueda contratar con la empresa que quiera, quedando sólo las zonas comunes a criterio del administrador del bloque.
  • Hay subcomunidades que cuestionan el servicio de seguridad de la mancomunidad y quieren eliminarlo. Otras han decidido que en ese caso montarán un sistema de alarma exclusivo para sus respectivas plantas.
  • La subcomunidad del piso decimoséptimo exige una compensación a las otras 16, alegando que sus vecinos tienen que pagar más calefacción y más aire acondicionado, por tratarse de la planta bajo cubierta.
  • Se han unido las subcomunidades de los tres primeros pisos y les exigen una compensación a las otras 13 alegando que sus vecinos son los que peores vistas tienen.
  • Desde el punto de vista económico, el principal cambio en tan sólo tres años ha sido que de los 110 €uros mensuales que se pagaban de comunidad, se ha pasado a pagar entre 240 y 290 €uros dependiendo de la planta.
  • Desde el punto de vista humano, lo más destacable es que la convivencia se ha deteriorado: las envidias y el egoísmo arrecian, y las acusaciones de agravios comparativos son habituales.
  • La situación ha degenerado hasta tal punto, que ya muchos de los vecinos se cuestionan si fue buena idea tanta descentralización y les gustaría volver a la situación anterior, pero los 17 presidentes y los 17 administradores defienden con uñas y dientes las bondades del sistema… ¿no será por su adicción al poder y a las mordidas?

Esto, que podría parecer una simple parodia, es por desgracia bastante parecido a lo que ha sucedido en las últimas décadas con nuestro sistema autonómico. Al final, con la excusa de darnos mejores servicios a los ciudadanos, los políticos se han montado una estructura de 17 reinos de taifas para asegurarse miles de puestos para los suyos. Los españoles somos los rehenes y los paganos de todo ese montaje, para mayor gloria de nuestra corrupta clase política. Se calcula que los sobrecostes que genera el estado autonómico nos salen a los españoles por no menos de 60.000 millones de €uros al año, casi 4 veces el déficit anual de la Seguridad Social!

Pero ese despilfarro autonómico no es el único. Tenemos otro en la administración local: de los 8.115 municipios de España, 5.737 tienen menos de 5.000 habitantes (el 71%) y 6.301 tienen menos de 10.000 habitantes (el 78%). En la mayoría de los países europeos ya se acometió la reforma local para eliminar los municipios de menor tamaño, optimizando así el uso de los recursos públicos. En Italia se redujo incluso el número de provincias. Sin embargo en España no se ha tocado ni un ápice la mastodóntica estructura que tenemos.

Ese número de 8.115 municipios proviene de siglos atrás, cuando para ir de un pueblo a otro a unos pocos kilómetros había que desplazarse andando, en burro o a caballo por caminos de tierra. En aquella época, la mayoría de la gente vivía casi toda su vida sin abandonar su pueblo o ciudad… Sin embargo hoy día, en pleno siglo XXI, la movilidad está garantizada. Las modernas carreteras y medios de transporte, tanto públicos como privados, nos permiten desplazarnos cientos de kilómetros con rapidez, seguridad y total libertad.

En la actualidad hay una infinidad de gestiones que se pueden realizar por Internet desde casa y muchas empresas de servicios municipales (recogida de basuras, limpieza, etc.) podrían hacerse cargo de mancomunidades enteras. Ya no existe la necesidad de que todos los pequeños municipios diseminados por la geografía nacional, tengan su ayuntamiento, su alcalde, su secretario, sus concejales y demás gastos aparejados. Pero esa optimización para reducir gastos no se ha llevado a cabo. Nuestros gobernantes han preferido subirnos los impuestos y recortarnos en sanidad, educación y servicios sociales, antes que reducir esa enorme estructura administrativa, con sus cargos políticos correspondientes.

Si elimináramos el despilfarro autonómico y el despilfarro local, España podría pasar de un plumazo del déficit público actual a tener superávit; el IVA podría rebajarse al menos al nivel de 2011, igual que otros impuestos. La sanidad y la educación podrían volver a potenciarse y además sobrarían recursos para sanear la Seguridad Social y garantizar las pensiones futuras.

Es vital que la ciudadanía se conciencie cuanto antes de que la milonga de la descentralización ya no tiene sentido, excepto para los políticos, que son los únicos beneficiados con ella. La mayoría de ellos, simplemente para poder vivir del cuento, pero en dos comunidades autónomas (la catalana y la vasca) los políticos han hecho además un uso pernicioso e incluso delictivo de este invento para fomentar la división y el odio a España…

 

La voracidad recaudadora de la izquierda

El nuevo gobierno socialista ha hecho público recientemente su intención de subir el techo de gasto del próximo presupuesto de 2019 en un 4,4%. Es decir, unos 5.200 millones de €uros, que tendrán que salir irremisiblemente de nuestros bolsillos vía impuestos…

Hay que recordar que España sigue siendo la peor de la clase en cuanto a cumplimiento de déficit público; por ello a día de hoy es el único país de la UE que sigue bajo vigilancia por haber rebasado en 2017 (como en los 9 años anteriores!) la barrera del 3%.

Con una mínima lógica económica, cabría pensar que hasta que ese desfase no llegue a cero no tienen sentido ningún tipo de dispendios. Situación agravada además por un endeudamiento del 100% de PIB, es decir 40 puntos por encima del límite que marcan los criterios de Maastricht! Y el propio Sánchez como economista también lo sabe. Pero la cuestión es que para dos años (en el mejor de los casos) que le quedan en el puesto, Pedrito el guapito no se va a dedicar a hacer lo conveniente para España, sino lo que más le conviene a él, con el único objetivo de trabajarse su reelección. O mejor dicho, su elección, ya que a él nadie le ha elegido nunca en las urnas, más bien al contrario: se ha llevado batacazo tras batacazo!

Ademas si Sánchez hubiera pensado en algún momento en el bien de España, no se le habría ocurrido pactar hasta con lo peor de cada casa con tal de llegar al sillón… Así las cosas, la Moncloa no es para Pedrito el guapito más que una herramienta para hacer una larga campaña electoral. Pero eso sí, esta campaña no la va a sufragar el PSOE sino todos los contribuyentes, que somos los que vamos a pagar el pato de sus excesos y los de sus insaciables compinches!

Una vez más se pone de manifiesto el carácter manirroto de los dirigentes socialistas y su voracidad recaudadora. Pasan las décadas y esta gente no sólo no aprende, sino que parecen regodearse en sus errores… En vez de gestionar la economía como lo haría un buen gerente, utilizan las finanzas públicas para su demagogia política y para subirnos los impuestos (algo que parece estar en el ADN izquierdista).

En una empresa privada los presupuestos anuales parten de una buena previsión de ventas, en base a la demanda estimada de sus clientes. Toda empresa sabe que su principal activo son sus clientes, ya que sin ellos nada tendría sentido; cubrir sus necesidades de manera satisfactoria y a un precio competitivo es su misión principal. Después ya se calculan los costes (fijos y variables) asociados a esa facturación, así como el margen de beneficio resultante…

Pues bien, en los presupuestos generales del Estado los clientes somos los 46 millones de españoles. Nosotros somos los que sostenemos a base de pagar impuestos la estructura del Estado (el autonómico, el provincial, el municipal, el estatal y la Seguridad Social). Pagamos impuestos por ganar dinero trabajando como asalariados o como empresarios (IRPF y Sociedades); por gastarnos ese dinero volvemos a pagar (IVA, impuestos especiales, de matriculación, etc.); por ahorrarlo (Patrimonio), por cedérselo a otra persona (Donaciones) y hasta por morirnos (Sucesiones)…

Nada debería tener sentido sin nosotros y nuestros políticos deberían de cubrir nuestras necesidades (pensiones, sanidad, educación, etc.) también a un precio competitivo, que en este caso son nuestros impuestos. Ellos tienen una ventaja frente a las empresas: no es necesario que sobre nada en forma de beneficio; con que al final los ingresos (impuestos) y el gasto público sean iguales es suficiente. Pero ni siquiera son capaces de cumplirlo: llevan 10 años seguidos gastándose más aún de lo que nos quitan vía impuestos… y los que nos quedan!

Lo más lamentable es que en los últimos 3 años España ha tenido crecimientos de PIB superiores al 3% anual y ha disfrutado de unos bajísimos tipos de interés, fruto del tipo de interés cero del Banco Central Europeo. Y apenas se ha aprovechado ese viento de cola para reducir unas décimas de déficit cada ejercicio. En cuanto a la deuda pública, no sólo no se ha reducido, sino que en los últimos 3 años se ha incrementado en más de 100.000 millones! Si esto ha sido así con todo a favor, ¿qué pasará cuando la economía se desacelere o vuelvan a subir los tipos? Si ahora pagamos algo más de 30.000 millones de intereses de deuda anuales, ¿cómo vamos a afrontar una subida de tipos de 1 o 2 puntos?

En mi opinión la gestión económica de Rajoy fue mediocre por todo lo que acabo de explicar. Se limitó a mejorar (por goleada) la deficiente gestión de Zapatero, pero no llegó ni al aprobado raspado. Ahora bien, comparado con lo que piensan hacer los socialistas va a parecer incluso buena!

Acabaré con los típicos argumentos izquierdistas para vendernos la moto de las subidas de impuestos, que suelen ser de lo más variopintos:

  • Que “sólo se los van a subir a los ricos”… como si en España hubiera millones de ricos! De sobra sabemos todos (o casi todos), que es la clase media la que soporta el grueso de la carga tributaria…
  • Que van a ser “impuestos medioambientales”, como la subida del impuesto al gasoil. Y lo que no nos dicen es que como todo el transporte de mercancías por carretera (camiones y furgonetas) funciona con gasoil, al final sus costes los repercutirán en los precios que pagamos por los productos y con ello nos subirá la inflación…
  • Que van a “grabar a la banca”… con lo cual subirán las comisiones para compensarlo y acabaremos pagándolo los clientes.
  • Que lo hacen por “mejorar nuestro estado de bienestar”… cuando una de las cosas que nos genera más bienestar a los contribuyentes es que nos bajen los impuestos!

Por cierto, bromas aparte, hay una cosa que todos los políticos deberían hacer de una santa vez para mejorar nuestro estado de bienestar: adelgazar el Estado en todo aquello que no es productivo para los ciudadanos (sanidad, educación, etc.). Y a la cabeza de todo lo improductivo que nos hacen pagar vía impuestos, figura este estado autonómico pantagruélico que tenemos que padecer, a mayor gloria de los nazionalistas de turno y para que nuestros políticos dispongan de decenas de miles de poltronas en las que acomodar a sus acólitos!

Pero esto ya será objeto del próximo post, que llamaré “La locura del estado autonómico”…

Las patadas al diccionario en nombre del feminismo…

Nadie duda de que los nazionalistas catalanes (convertidos desde que se han echado al monte en catalanazis) han usado durante décadas el idioma catalán como “arma de adoctrinamiento masivo” y el idioma español como “arma de discriminación masiva”. Y la gran mayoría de la gente con sentido común está en contra de semejante tropelía.

Sin embargo la corrección política izquierdista obliga a callar ante el bochornoso espectáculo protagonizado por la progresía feminista, que no duda en prostituir la lengua castellana (o el español como se llama en la mayor parte del mundo), convirtiéndola en su particular arma arrojadiza ideologizante…

Pero resulta que el lenguaje no puede ser nunca un arma, ni un medio de enfrentamiento, sino todo lo contrario: ha de ser una herramienta de entendimiento. Además, uno de los principios que rigen a todos los idiomas es el de la economía del lenguaje: siempre es más conveniente usar las fórmulas más cortas y evitar caer en las redundancias.

Buscando esta economía, hay idiomas como el inglés por ejemplo, cuyos pronombres incluyen a los dos géneros (con la excepción de she = ella) y cuyos adjetivos directamente carecen de género. We significa “nosotros” y también “nosotras”, you significa “vosotros” y “vosotras”, they significa “ellos” y “ellas”; tall significa “alto” y “alta”, smart significa “listo” (inteligente) y “lista”, fast significa “rápido” y “rápida”, etc., etc..

El idioma español es más prolijo en este aspecto y desdobla muchas palabras en dos géneros. Pero sin embargo, buscando la economía del lenguaje, cuando usamos el masculino plural hacemos referencia a los dos géneros. Por ejemplo al decir “todos”, la Real Academia de la Lengua nos dice que ya estamos incluyendo a todas las personas de ambos sexos; por tanto es redundante decir “todos y todas”.  El hecho de que “todos” sea masculino no debe llevar a desterrar su uso o a caer en la redundancia de añadirle un “y todas”. El contrapunto sería la palabra “persona”, que siendo una palabra femenina también incluye a ambos sexos. Y siguiendo esa lógica (ilógica) “progre-feminazi” habría que decir también “los y las personas” o “las personas de género masculino y las de género femenino”…

El sufijo “ista”, hace referencia a profesiones (pianista, taxista, telefonista, electricista, dentista, oculista, periodista, etc.) y también a personas “partidarias de…” (europeísta, madridista, socialista, comunista, marxista, fundamentalista, etc.). A nadie ofende que estos sustantivos y adjetivos terminados en “a” se refieran a ambos géneros; a ningún hombre se le ocurriría reclamar el cambio de estas palabras para el género masculino por “palabros” como pianisto, taxisto, madridisto o socialisto… Sin embargo hemos tenido que asistir al afán feminazi de rebautizar profesiones para conseguir que terminen en “a”: medica, arquitecta, abogada… El hecho de que la Real Academia haya acabado admitiéndolas no quiere decir que fuera necesaria su introducción. Tan solo es una muestra de que el idioma no puede ser concebido como un arma y por tanto, si una palabra se acaba convirtiendo en término de uso cotidiano, tanto en el lenguaje hablado como escrito, al final la Real Academia la acaba reconociendo oficialmente.

A mí la palabra médica me suena tan ridícula como me sonarían taxisto o telefonisto… Aunque debo reconocer que también ha habido en la historia algún caso en sentido contrario: de la tradicional profesión de modista, derivó la palabra modisto, hoy totalmente reconocida, aunque sea una excepción a la regla lingüística.

Otro caso curioso es el de los participios activos, los terminados en “ente”: atacante, saliente, cantante, amante, docente, existente, paciente, impaciente, ardiente, estudiante, independiente, residente, presidente, etc.. Pues bien, el hecho de que se hayan acabado por reconocer hace ya años palabras como presidenta o dependienta, no quiere decir que no sean términos totalmente prescindibles, como lo sería referirse a una profesora como docenta, a una alumna como estudianta, o decir que fulana es una amanta muy ardienta en la cama…

Una de las últimas estupideces protagonizadas por estas “feminazis” ha sido la de inventarse la palabra “portavoza” (como ya en su día otra célebre lumbreras, una ministra muy progre ella, se inventó la palabra “miembras”). Se da la ridícula circunstancia de que la palabra “voz” ya es una palabra femenina! Pero para estas fundamentalistas no debe ser lo suficientemente femenina si no acaba en “a”…

Enfin, esperemos que todos estos ignorantes e “ignorantas”, tan “progresistos” y progresistas, dejen de una vez por todas en paz a nuestro bonito idioma y no lo perviertan más para su apología ideológica…

Parar el “catalanazismo”

Según me cuentan personas que viajan con frecuencia a la región catalana, se vive allí en tal estado de tensión que afecta a las relaciones entre compañeros de trabajo, de colegio o de universidad, a la convivencia entre vecinos y sobre todo entre miembros de cada familia catalana. Es tal el odio y la crispación que ha sembrado el catalanazismo que lamentablemente se tardará muchos años en recuperar la normalidad.

Y a todo ello ha contribuido también la inacción (cuando no colaboración) de PSOE y PP durante décadas, que nos ha llevado a la actual situación, casi guerracivilista y que ya se me antoja insostenible…

Los resultados de las elecciones al Congreso de los Diputados dieron mayorías simples a Felipe González en 1993, a José María Aznar en 1996 y a Zapatero en 2004. A los dos primeros los apoyó Convergencia y Unión, y al tercero ERC. Ambos partidos nacionalistas no desaprovecharon cada ocasión para sacar tajada. Incluso Pujol con anterioridad había pactado también con Adolfo Suárez, siempre a cambio de prebendas para Cataluña.

En 2004 el parlamento catalán constituyó la ponencia para modificar el vigente estatuto de Cataluña. Pascual Maragall (del PSC) fue su impulsor desde la presidencia de la Generalidad. El lumbreras de Zapatero (que ni siguiera hablaba catalán en la intimidad como su antecesor), alentó la modificación del estatuto y aseguró estar dispuesto a aprobarlo “tal como llegara” del parlamento catalán… Por suerte hubo recursos de inconstitucionalidad y finalmente el Tribunal Constitucional pudo enmendar algunas de las barbaridades que contenía el nuevo estatuto. Pero a pesar de todo, los sucesivos gobiernos catalanes han seguido incumpliendo varias de sus resoluciones sin que les ocurriera absolutamente nada.

Durante más de 30 años se ha permitido a los nacionalistas que utilizaran la educación, el idioma y los medios de información públicos para su proselitismo, para sus mentiras, para reescribir la historia de España e incluso para sembrar el odio hacia todo lo español. Se ha permitido que gastaran dinero público en la promoción de su paranoia secesionista, incluso en el extranjero, con la creación de “embajadas catalanas” (!?). Se les ha consentido acorralar a los no nacionalistas, impidiendo que sus hijos pudieran estudiar en español, siendo así España el único país del mundo que permite que su idioma sea marginado en una de sus regiones! ¿Alguien se puede imaginar que Francia, Alemania o Rusia consintieran que en una de sus regiones se prohibiera la educación pública en francés, en alemán o en ruso? Pues eso es exactamente lo que ocurre a día de hoy en Cataluña, donde es igualmente penado el ponerle un cartel a un negocio o anunciar en los escaparates en español…

Ese adoctrinamiento sostenido en el tiempo por los colegios, las universidades y los medios de comunicación, ha hecho que el original y legítimo nacionalismo catalán, fuera poco a poco convirtiéndose en un catalanazismo sectario, excluyente y xenófobo hacia los no nacionalistas y hacia todo lo español.

La culminación de la última mascarada catalanazi con su ilegal paripé de referéndum del pasado 1-O, fue la autoproclamación de la república bananera catalana. Una vez consumado el golpe de Estado, el gobierno de Rajoy se vio abocado a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, apoyado por el PSOE y C’s. Este artículo, en su punto 1 dice lo siguiente:

“Si una comunidad autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al presidente de la comunidad autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.”

Si nos atenemos a los hechos acaecidos en la última década y media, en la que los gobernantes catalanes han incumplido por sistema la Constitución, ese artículo debería haber sido aplicado hace ya mucho. Pero una vez más, como tantas ha sucedido en la historia, se ha optado por la política del apaciguamiento, del “mirar hacia otro lado” para no provocar un supuesto victimismo. Nuestros políticos siguen sin aprender la lección de que dejar impunes los incumplimientos legales, no sólo no consigue arreglar nada, sino todo lo contrario!

Un nuevo ejemplo de ello ha sido la chapuza de la aplicación de un artículo 155 light, algo a lo que el PSOE obligó: convocando rápidamente elecciones, no controlando los medios de comunicación públicos, ni la educación, etc. Pues bien, ya hemos visto que esto no sólo no ha solucionado nada, sino que, como podemos comprobar a diario, ha envalentonado aún más a toda esa secta de catalanazis que se aprovecha de nuestra vergonzante debilidad…

Afortunadamente, la contundencia de Ciudadanos exigiendo el cumplimiento de la ley parece que ha conseguido que tanto Pedro Sánchez como Rajoy se den cuenta de que su buenismo no va a dar resultado… Me alegro, a ver si cambian en algo y toman decisiones de una vez por todas. Por cierto, le doy la bienvenida a Pedro Sánchez (el del “no es no”) a esa nueva imagen de estadista que ahora promociona cuando dice que quiere apoyar al gobierno para “modificar el delito de rebelión a los nuevos tiempos”. Pero le recuerdo que Aznar ya aprobó una ley que convertía en delito el mero hecho de convocar un referéndum ilegal y que Zapatero la eliminó! Si los socialistas no hubieran hecho eso, todo habría sido mucho más sencillo desde el punto de vista legal, porque su delito habría sido incuestionable…

El gobierno británico suspendió en cuatro ocasiones la autonomía de Irlanda, por un período total de más de cinco años. Yo me pregunto: ¿por qué no hacemos en España lo mismo? ¿no sería todo mucho más fácil si se aplicara el artículo 155 y se suspendiera la autonomía catalana por, digamos 3 años? Ese sería un período de tiempo suficiente como para llevar a cabo la normalización de los medios de comunicación públicos, de la educación (por cierto, Rajoy ha vuelto a mentir al asegurar que el próximo curso los padres podrían elegir el idioma de la enseñanza de sus hijos), de la policía autonómica, de las finanzas…

Si los tres grandes partidos (PP, PSOE y C’s) se lo propusieran, podría tomarse esa medida y empezar a solucionar el problema catalán, mientras van saliendo los juicios pendientes y se va encarcelando e inhabilitando a todos los golpistas.

De Podemos, el otro partido nacional, mejor ni hablar: ni está ni se le espera… Ya sabemos que a esa gente cualquier cosa que pueda hacerle daño a España les pone. Aunque tengan que alinearse con postulados pseudonazis, supremacistas y xenófobos como los del catalanazismo.

Antes de terminar quiero hacer una mención especial a ese patético país llamado Bélgica, al que tuve que viajar docenas de veces por cuestiones de trabajo, a lo largo de 15 años. Un país dividido en dos, donde una mitad de la población odia a la otra y ni siquiera se entienden porque hablan idiomas diferentes… Un país que si no fuera porque Bruselas fue designada la capital de la Unión Europea, sería absolutamente insignificante. Un país que fue refugio de terroristas etarras durante décadas y que ahora lo es de golpistas catalanazis

Por último decir que mi mayor esperanza está en la Justicia española. Espero que los jueces castiguen con dureza las fechorías catalanazis y ya de paso le enmienden la plana a toda esta plaga de políticos incompetentes de PSOE y PP, que durante décadas han sido cómplices de estos golpistas y han asistido impasibles a la vulneración de los derechos de más de la mitad de la población catalana! Y aún hay gente que se extraña de que Ciudadanos no deje de subir como la espuma…

El fin de ETA

Tras décadas de delincuencia, esta banda mafiosa de Extorsionadores, Torturadores y Asesinos nos viene ahora con una vomitiva puesta en escena que sólo sirve para revolvernos las tripas aún un poco más…

Ese cínico rollo del “conflicto”, los “dos bandos”, la “lucha armada”, la “negociación”, el “desarme”, el “acercamiento” de los presos, los “observadores internacionales” y toda esa pandilla de palmeros, mamporreros y tontos útiles que les secundan (nacionalistas vascos, podemitas, etc.) simplemente apestan…

Después de casi un millar de asesinatos y varios miles de heridos, no sé como tienen vergüenza siquiera de sacar la cabeza de sus escondrijos ese atajo de asesinos. Sólo espero que Rajoy cumpla por una vez sus palabras y todo este paripé no les sirva para obtener ventaja alguna de la justicia española…

Pero dejando a un lado este numerito reciente de la banda asesina (de lo poco que quedaba ya de ella), me parece un buen momento para recapitular sobre esta lacra terrorista que marcó nuestras vidas durante décadas.

Nunca podré olvidar aquellos años 80 y 90 en Madrid, cuando cada semana esperábamos la explosión de la bomba de turno… No sabíamos dónde, ni el día o la hora, pero lo que era seguro es que el atentado terrorista del “comando Madrid” llegaría. A aquellos años los llamaron “los años de plomo” y los madrileños, los vascos y los españoles en general tuvimos que padecer la orgía de sangre que generó la basura etarra, esos que ahora comparecen en los medios internacionales pretendiendo maquillar su pasado asesino.

En el año que pasé primero como alumno y luego como alférez en la Academia Militar de Caballería de Valladolid, viví en mis carnes las extremas medidas de seguridad que debíamos seguir para protegernos del riesgo de ser objetivo terrorista. En Madrid casi todos escuchamos o anduvimos cerca de alguno de sus cobardes atentados. A mí estuvo a punto de tocarme el que perpetraron contra Aznar en 1995: el coche bomba estaba en la calle José Silva de Madrid, junto a la Clínica Belén, a 20-30 metros de mi oficina en Pan Air Líneas Aéreas. Los cristales de mi despacho saltaron por los aires, pero afortunadamente una media hora antes de mi llegada en moto a la oficina. Quizás aquel día me pudo tocar a mí la china, como a tanta gente inocente que esos mal nacidos asesinaron durante décadas…

Tampoco podré olvidar cómo la iglesia vasca protegió, alentó e incluso ayudó a fundar la banda asesina en las sacristías de muchas iglesias vascas. Durante años hubo demasiados curas cómplices de ETA y en muchos pueblos de la comunidad autónoma vasca hubo familiares de víctimas que tuvieron que enterrar a sus muertos casi a escondidas, porque el cura nacionalista/proetarra de turno les negó hasta una misa a sus feligreses “para no tener problemas”. Eran aquellos años del repugnante “algo habrá hecho”…

No olvidaré el apoyo que la izquierda le prestó durante los primeros años a ETA, especialmente a raíz del asesinato del presidente Carrero Blanco (que tantos aplaudieron) en Diciembre de 1973. En aquellos años los asesinados solían ser guardias civiles, policías, militares y quizás algún empresario, con lo cual a muchos izquierdistas les resbalaban las fechorías etarras. Pero la gente de bien y especialmente los familiares de militares abominábamos de aquella actitud tan farisea y condescendiente…

Los que tenemos una edad recordamos como durante la presidencia de Adolfo Suárez, cada vez que había un tiroteo entre etarras y guardias civiles y algún terrorista resultaba muerto, los nacionalistas vascos, comunistas y socialistas se apresuraban a requerir al ministro del interior para comparecer en el Congreso a dar explicaciones. Si moría un policía, un militar o un guardia civil no les importaba, pero si el muerto era un etarra entonces se echaban las manos a la cabeza…

Pero ETA, en su delirio asesino, amplió sus macabros objetivos y además de servidores de los cuerpos de seguridad y empresarios, empezó a matar a políticos, periodistas y gente de toda condición. Ya nadie estaba a salvo. Y por fin esa parte dormida de la sociedad empezó a despertar. Muy especialmente tras el cruel secuestro y asesinato a sangre fría del joven Miguel Angel Blanco (29 años) en 1997 en Ermua…

En todo este tiempo, se calcula que más de 200.000 vascos, muchos de ellos pequeños y medianos empresarios, acosados y extorsionados económicamente por la mafia etarra, tuvieron que optar por el exilio junto a sus familias, dejándoles el camino expedito a sus paisanos los nacionalistas, que al final se adueñaron de la comunidad, como bien reconocía el cínico de Arzalluz en su famosa frase: “unos mueven el árbol y nosotros recogemos las nueces”…

Ante esta parodia de final del terrorismo, que en realidad fue una derrota en toda regla hace ya años, gracias a la constancia de las fuerzas de seguridad del Estado, de los jueces, de las asociaciones de víctimas y de toda la sociedad española, yo reclamo desde esta humilde tribuna que se sigan investigando los crímenes pendientes, que se condene a sus autores y que todos los etarras cumplan íntegras sus penas. Que ningún asesino reciba premio alguno por dejar de asesinar!

MEMORIA, DIGNIDAD Y JUSTICIA!!!

 

 

La plaga del fundamentalismo islámico

Después de pasar 8 días en Egipto y de comprobar sobre el terreno el grado de islamización del país, el video anterior de Nasser, el que fuera presidente de Egipto hasta 1970, no me hace ninguna gracia…

Y eso que en la actualidad el país está gobernado por un militar (Abdul Fatah al-Sisi), que tras el golpe de estado de 2013 depuso al presidente del gobierno Mohamed Morsi, perteneciente al partido auspiciado por los “Hermanos Musulmanes”.

Morsi había llegado democráticamente al poder, tras 30 años de dictadura militar de Hosni Mubarak. Al principio fue considerado como un islamista moderado, pero pronto trató de aumentar la influencia del islam y de concentrar más poder en su persona, lo que generó las famosas manifestaciones multitudinarias en la plaza Tahir de El Cairo en 2012.

La población exigía vehementemente la dimisión de Morsi y tras su negativa los militares acabaron derrocándolo. A continuación los partidarios de Morsi y de los Hermanos Musulmanes organizaron revueltas, que terminaron con medidas drásticas por parte de las autoridades militares: la disolución de la hermandad, de sus organizaciones satélites y la confiscación de todos sus bienes.

A pesar de todo lo anterior, que teóricamente suponía un freno a la islamización de la República Árabe de Egipto, he sido testigo del grado de influencia que la religión islámica sigue teniendo en el país:

  1. En los 4 vuelos que he realizado con la compañía Egyptair, durante el tiempo de rodadura previo al despegue, por las pantallas del avión emiten rezos islámicos.
  2. Como contraté una tarjeta de teléfono local (de Orange) para poder tener acceso a datos, cada día recibí en el teléfono móvil SMS’s con invitaciones a rezar, frases de Mahoma, del Corán, etc. (gracias a Google translator pude traducir esos extraños mensajes en árabe que me llegaba diariamente).
  3. La práctica totalidad de las mujeres egipcias llevan diferentes tipos de velos, desde el que cubre sólo el pelo hasta el burka.
  4. Los rezos se suceden las 5 veces al día estipuladas. Incluso muchos comerciantes detienen su actividad para ello.

Además, según las estadísticas oficiales de la Organización Mundial de la Salud, Egipto se encuentra entre los países con un mayor porcentaje de mujeres sometidas a la ablación de clítoris. Y es que para los musulmanes el placer sexual femenino es pecado!

No me quiero imaginar qué habría sido del país y de su población si hubieran seguido gobernando los Hermanos Musulmanes estos últimos 5 años… Parece increíble desde una mentalidad occidental que un país haya podido retroceder tanto en medio siglo. Como se puede ver en el vídeo anterior, en 1958 daba risa la sola idea de implantar el uso del velo; Egipto era una país bastante moderno, en el que la religión pintaba mucho menos que ahora y las mujeres vestían como querían.

Y lo malo es que esta extensión de la radicalización islámica a países otrora bastante occidentales, que comenzó en Irán con la revolución de los ayatolás allá por 1979, ha prendido como la pólvora por Africa y Asia, e incluso también, aunque en menor medida, por Europa y Estados Unidos.

Los europeos tardamos siglos en relegar las creencias religiosas al ámbito de lo privado, que es donde deben estar. Afortunadamente en nuestras sociedades laicas y democráticas podemos vivir al margen de religiones, declararnos agnósticos e incluso ateos, sin temer por nuestras vidas. Por contra, en muchos países dominados por esta religión retrógrada, eso no sería posible, ya que podríamos ser condenados a muerte, al igual que si nos declaráramos homosexuales.

Ahora podría sonar a alarmista, pero analizando las proyecciones demográficas, se estima que en unas décadas la religión musulmana será la mayoritaria en el mundo. Y lo que es más preocupante, algún día lo será también en Europa, debido a dos factores:

  1. Los cristianos tienen cada vez menos hijos y llevan una vida poco o nada influenciada por su religión. Es más, el número de personas que fueron bautizadas al nacer pero que en la actualidad se declaran no religiosos, agnósticos o ateos, va en aumento en todos los países.
  2. Los musulmanes tienen un gran número de hijos y basan su existencia en el islam, que condiciona su vida privada e intentan por todos los medios que se lleve también a la vida pública, como ya sucede en tantos estados teocráticos.

La gente de mi edad no lo veremos, pero las generaciones posteriores tendrán que convivir con una situación que se me antoja complicada, y que puede retrotraerles muchos siglos atrás… ¿alguien se puede imaginar que llegue el día en que el partido de los “Hermanos Musulmanes” sea el dominante en Europa y consiga llevar a la práctica “democráticamente” lo que ya sucede en muchas dictaduras islámicas en la actualidad?

Me da pavor que pueda cumplirse ese famoso vaticinio del argelino Ahmed Ben Bella y luego repetido por Gadafi: “conquistaremos Europa con el vientre de nuestras mujeres y en pocas generaciones convertiremos Europa en Eurabia”…

Por cierto, ya hay quien ha tomado medidas para defenderse de esa amenazante expansión: en 2013 el gobierno de Angola tuvo los arrestos de declarar el islam como secta peligrosa; se prohibió su práctica y se cerraron todas sus mezquitas…

¿Y si ese fuera el camino?