Franco y el Valle de los Caídos (II)

FF era ante todo un militar vocacional al servicio de España, un brillante estratega curtido en mil batallas, un gallego discreto poco dado a las intrigas políticas y un católico convencido.

No tenía nada contra la República, sino contra su deriva “frentepopulista” (la coalición izquierdista radicalizada, prosoviética y unida a los separatistas antiespañoles, que gobernaba desde febrero de 1936) y contra la violencia callejera que se vivía en España (continuos ataques contra monárquicos y católicos), que el gobierno del Frente Popular era incapaz de controlar. No en vano FF fue el último general en sumarse al alzamiento militar.

El golpe de estado del 18 de julio de 1936 sólo triunfó en algunas partes de España. El gobierno se dedicó a armar a la población civil en grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, con lo que la confrontación estaba garantizada. FF se dio cuenta enseguida de que los optimistas planes de sus compañeros no se iban a cumplir: se avecinaba una larga contienda como él se temía.

Si querían tener éxito iban a necesitar ayuda internacional. Por ello FF contactó con alemanes, italianos y marroquíes, convenciendo a estos últimos de que se trataba de una guerra santa: una cruzada contra el ateísmo comunista. Los alemanes fueron los primeros en apoyar la contienda, pero pusieron una condición: que se nombrara a un comandante en jefe o generalísimo que estuviera al mando, ya que no querían tener que negociar cada decisión con la numerosa junta militar de generales basada en Salamanca. El preferido por los germanos era FF, pero varios de los miembros de la junta militar estaban en su contra por haber sido el último en adherirse al alzamiento. Además FF aún no estaba en Salamanca, sino que avanzaba con sus tropas desde el sur camino de Madrid.

FF había tomado una decisión semanas antes al conquistar Sevilla: adoptar de nuevo la bandera rojigualda, lo que le había granjeado las simpatías de la España monárquica. A esto se unió su decisión de desviar sus tropas para entrar en Toledo, liberando su emblemático Alcázar, asediado por los milicianos republicanos. Con ello su aureola de héroe se vio engrandecida y finalmente la junta militar le ofreció el mando supremo. Él puso una condición: que se le nombrara Jefe del Estado sin fecha de caducidad. Sabía que la fractura política en España era tan grande que harían falta años de paz tras el final de la guerra, para conseguir la reconciliación nacional.

La contienda se alargó hasta el 1 de abril de 1939, fecha en la que cayó Madrid, el último reducto republicano. La capital de España había sido víctima de una cruel represión durante los tres años de guerra: millares de civiles indefensos (mujeres y niños incluidos) habían sido recluidos en las tristemente famosas checas y posteriormente fusilados. Ese día Madrid fue por fin liberado y FF escribió de su puño y letra el último parte de guerra, cuya fotografía tantas veces tuve oportunidad de ver en casa de mis abuelos, como si de una reliquia sagrada se tratara… Decía así: “En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado.”

Comenzaba entonces una ardua tarea de reconstrucción nacional, dificultada en gran medida por la situación de quiebra en la que los socialistas habían dejado el país, tras robar las ingentes reservas de oro (700 toneladas, la tercera mayor del mundo) y de plata pertenecientes al Estado español, custodiadas en el Banco de España de Madrid. Para ello los milicianos secuestraron al cajero jefe de la entidad en la noche del 14 de septiembre de 1936, exigiéndole que firmara la autorización para abrir tanto la cámara acorazada, como las cajas privadas. Oficialmente éste se negó y ante la presión se suicidó, aunque algunas fuentes hablan de que fue asesinado… A partir de ahí, durante 4 días, medio centenar de cerrajeros y trabajadores metalúrgicos llevaron a cabo el expolio, encargado por el ministro de Hacienda, Juan Negrín, y refrendado por el mismísimo presidente de la República, Manuel Azaña.

Embalado en unas 10.000 cajas, el botín del mayor robo de la Historia, acabó en su mayoría en Moscú (unas 7.800 cajas) y en París (unas 2.000). Las 200 restantes quedaron a disposición del Frente Popular para su uso. El valor de lo robado se estima que superaría en la actualidad los 30.000 millones de €uros (nada menos que 5 billones de las antiguas pesetas!).

Como símbolo de la ansiada reconciliación nacional, al acabar la guerra civil FF encargó la construcción del mayor monumento construido en España en el siglo XX: el Monumento Nacional a los Caídos (más conocido como “El Valle de los Caídos”). Enclavado en la sierra madrileña de Guadarrama, a 58 kilómetros de la capital y a 12 de El Escorial, tenía por objeto honrar la memoria de todos los caídos en la contienda, sin distinción de bando o ideología.

Para ello se expropió la finca denominada “Cuelgamuros”, a los descendientes de una familia aristócrata (los Villapadierna) afincada en Madrid, muchos de cuyos miembros habían sido asesinados por los republicanos. Su construcción se dilató casi dos décadas, hasta su inauguración el 1 de abril de 1959, con ocasión del vigésimo aniversario del final de la guerra.

Durante todo ese tiempo convivieron allí trabajadores libres con otros penados. Estos últimos acudieron voluntariamente en virtud del sistema ideado por el Patronato de Redención de Penas por el Trabajo (organismo creado por FF, según orden ministerial de 7 de octubre de 1938). El procedimiento general consistía en permitir trabajar a los penados que así lo desearan voluntariamente; con ello ganarían un salario para poder mantener a sus familias y además cada día de trabajo les contaría como dos días de condena. Pero en el caso de la construcción del Valle, la oferta era sustancialmente mejor: cada día de trabajo les contaría como seis días de condena, recibirían el mismo salario que los trabajadores libres y además podían llevarse a vivir con ellos a sus familias.

La acogida fue tal, que hubo muchas más solicitudes que plazas. Además, la gran mayoría de los trabajadores penados, una vez cumplidas sus condenas solicitaban seguir trabajando en la obra como trabajadores libres. Los puestos de trabajo fueron de lo más variado, dado que hubo que construir cuatro poblados para los trabajadores (libres y penados) y sus familias, con todos los servicios necesarios. Hubo presidiarios ejerciendo de maestro, de médico, de practicante, enfermero, cocinero, barbero, dependiente del economato, etc., además de en la mera construcción del monumento, de la basílica y de las zonas aledañas.

Durante casi veinte años, la convivencia en los poblados de Cuelgamuros fue ejemplar. Los niños y las mujeres de trabajadores libres y penados convivían en régimen de igualdad. El nivel de vida (salarios y seguridad social, siniestralidad laboral, sanidad, escolarización infantil y superior, acceso a economatos, etc.) de la población del Valle era muy superior a la media nacional en la época. Por ese motivo, algunos trabajadores (tanto libres como penados) pidieron permiso para llevarse a vivir con ellos a familiares de fuera: suegros, sobrinos, etc.; en la mayoría de los casos les fue concedido. Y al terminar las obras, a todos los trabajadores se les otorgó una generosa indemnización, además de facilitarles pisos de protección oficial en los nuevos barrios obreros de la capital.

Nada que ver por tanto la historia real, con las mentiras propagadas por la izquierda acerca del Valle de los Caídos. Yo tuve la suerte además de poder escuchar de primera mano a mi abuelo Francisco (guardia civil), allá por los años ochenta, cómo los presos ansiaban conseguir una plaza para ir a trabajar al Valle. Recomiendo a quien esté interesado en el tema, la lectura de “Los presos del Valle de los Caídos” del doctor Alberto Bárcena Pérez (editorial San Román), profesor del CEU, que se dedicó durante años a investigar sobre ello. Su brillante trabajo fue posible gracias a la ingente documentación que se conserva en el Archivo General del Palacio Real de Madrid, sobre la construcción del segundo monumento más visitado de España, sólo después de la Alhambra de Granada.

En una tercera y última entrega de este largo post, haré hincapié en las que considero las facetas más positivas de ese Franquismo que tanto ha sido desprestigiado y denostado por la izquierda. Si hay una regla no escrita que dice que “la Historia la escriben los vencedores”, el caso español es sin duda la excepción, por eso es tan necesario contraponer los datos históricos a la propaganda sectaria…

 

 

Franco y el Valle de los Caídos (I)

La obsesión de los izquierdistas por Franco, su reciente exhumación de la basílica del Valle de los Caídos, y la película de Alejandro Amenábar “Mientras dure la guerra”, han vuelto a poner de actualidad al que fuera jefe del Estado español durante casi cuatro décadas…

Esta figura controvertida del siglo XX ha sido, y sigue siendo, un auténtico fetiche para la izquierda española. Desde su muerte no han dejado de utilizar a Franco con fines espurios, revanchistas y sectarios, de inventarse mentiras y de confundir con medias verdades sobre su memoria.

Por ese motivo, ya que todo lo malo se ha repetido hasta la saciedad, desde mi probada incorrección política voy a hacer un repaso de la biografía de Francisco Franco (FF) y de todo lo bueno que también tuvo aquel militar gallego…

FF fue por encima de todo un militar brillante y vocacional. Lo llevaba en la sangre: nacido en Ferrol (4/12/1892), ciudad de gran tradición naval y militar, su padre (Nicolás Franco) fue un alto cargo de la Armada y su hermano mayor siguió la tradición militar familiar. Su madre (María del Pilar Bahamonde) provenía también de una familia acomodada ligada a la Marina.

Un hecho marcó la infancia de FF: las desavenencias entre sus padres. Su padre abandonó a su familia y se instaló en Madrid con su amante. Desde entonces los contactos entre padre e hijo fueron escasos. Por ese motivo la figura de su madre fue siempre la que influenció su educación. Con fuertes convicciones religiosas, bondadosa y de ideas muy conservadoras, Pilar inculcó a sus hijos valores como la tenacidad y el esfuerzo. Su padre, militar en las colonias (Cuba y Filipinas) era totalmente diferente a ella: juerguista, mujeriego (tuvo un hijo en Filipinas), jugador y muy autoritario.

A la edad de 14 años FF ingresó en la Academia Militar de Infantería de Toledo. Allí fue objeto de burlas y vejaciones por su diminuta figura, y fue apodado como “Franquito”. En julio de 1910 concluyó sus estudios logrando el grado de segundo teniente sin brillantez: en una lista de 310 oficiales, su nombre ocupaba el puesto 251. Por eso no pudo ser destinado a las colonias españolas en África como solicitaba, sino al Ferrol.

En 1912, al agravarse la situación en Marruecos, fue enviado allí con otros oficiales para tomar el mando de una sección de regulares. Entró en combate en marzo y en junio ya ostentaba el grado de primer teniente. En octubre de 1913, a la edad de 20 años, recibe la Cruz al Mérito Militar de primera clase por su brillante participación en la contienda. Y en febrero de 1914 es ascendido a capitán con tan sólo 21 años.

En 1916 recibió una grave herida de guerra en el abdomen, que le tuvo hospitalizado varios meses en Ceuta. Aquello le valió un nuevo ascenso, que le convirtió en el comandante más joven de España. En 1917 es destinado a Oviedo, donde llega con una cierta aureola de héroe. Allí conoce a Carmen Polo, que acabaría siendo su esposa. En apenas unos meses le encargan sofocar la revolución de los mineros asturianos, lo que le proporcionó aún más notoriedad.

En enero de 1920 se crea la Legión, a imagen y semejanza de la Legión Extranjera francesa. El teniente coronel Millán-Astray es el encargado de dirigirla y éste le pide al comandante FF que sea su segundo. Franco no duda en aceptar el cargo y vuelve a África a entrar en acción, cumpliendo con su vocación. En 1922 publica el libro titulado Diario de una bandera, en el que narra sus experiencias en Africa.

En 1923, ascendido ya a teniente coronel, FF toma el mando de la Legión. Millán-Astray había sido destituido, y su sucesor, el teniente coronel Valenzuela, había fallecido en combate. En octubre de ese año contrae matrimonio en Oviedo con doña Carmen Polo, siendo su padrino el mismísimo rey Alfonso XIII. Este hecho da una idea de su popularidad, hasta el punto de que un periódico de Madrid publicó un artículo titulado La boda de un heroico caudillo…

En los años siguientes, al mando de la Legión, FF siguió protagonizando éxitos militares en las contiendas africanas. Por ello en febrero de 1925 fue ascendido a coronel y en febrero de 1926 a general de brigada, con tan sólo 32 años. Se convirtió así en el general más joven de Europa y de la historia del ejército español.

A su regreso a la Península, a FF se le dio el mando de la Primera Brigada de la Primera División de Madrid. En septiembre de 1926 nació su única hija, María del Carmen. En aquella etapa participó de la vida social madrileña y actuó en la película La malcasada, donde interpretaba a un militar. En enero de 1928 fue nombrado primer director de la recién creada Academia Militar de Zaragoza.

Ya durante la II República, en 1932 se le destinó a La Coruña como jefe de la XV Brigada de Infantería de Galicia, y en 1933 a las Islas Baleares como comandante militar, en un claro reconocimiento a su figura por parte de Azaña.

En marzo de 1934, FF fue ascendido a general de división, alcanzando así el techo de su carrera militar (a la edad de 41 años), ya que la República había suprimido el empleo de teniente general. En febrero de 1935 el Gobierno republicano le concedió la Gran Cruz del Mérito Militar y le nombró comandante en jefe de las tropas de Marruecos. Solo tres meses después de tomar posesión de su cargo en África, FF regresó a la Península al ser nombrado jefe del Estado Mayor Central del Ejército. En 1936, tras la victoria del Frente Popular, FF es destituido del cargo y destinado a Canarias, en lo que suponía una especie de destierro.

En la península, los generales Sanjurjo, Cabanellas, Mola y Queipo de Llano, comenzaban los planes de golpe de estado, pero FF se mostró en todo momento reticente e indeciso. Lo suyo era la estrategia militar y no las conspiraciones políticas. Además, por su larga experiencia en contiendas, preveía que si se llevaba a cabo el golpe, el cambio de gobierno no sería cuestión de unos pocos días o semanas, sino que la situación podría acabar enquistándose y degenerar en una larga guerra.

El 23 de junio, cuatro semanas antes del Alzamiento, FF hizo un último intento de mediar con el gobierno republicano: escribió a Santiago Casares Quiroga, Presidente del Gobierno (y ministro de la Guerra), una carta recomendándole que se entrevistase con los altos mandos militares en evitación de daños. Casares Quiroga ni le respondió.

A los pocos días, en la madrugada del 13 de julio de 1936, el líder del partido Renovación Española (de ideología conservadora y monárquica), el diputado de las Cortes José Calvo Sotelo, fue detenido en su casa irregularmente por La Motorizada, una especie de milicia de los socialistas madrileños y durante el traslado fue asesinado mediante un tiro a la cabeza por el pistolero socialista Luis Cuenca, guardaespaldas del entonces líder del partido socialista Indalecio Prieto.

El gravísimo suceso anterior tuvo un hondo impacto entre la clase media española de la época y polarizó aún más el ya tenso ambiente político que reinaba entonces. Este suceso fue el detonante que provocó que el general Franco decidiese unirse al golpe que tendría lugar cinco días después, y que desde hacía semanas se preparaba contra la República.

Ese 18 de Julio, tras la sublevación militar, el Presidente del Gobierno, Casares Quiroga, dimitió de su cargo superado por los acontecimientos. Aquel día comenzaron 2 años y casi 9 meses de cruenta guerra civil, como el propio FF había vaticinado.

Y con ello concluyo esta primera parte de este largo post que he preferido partir en dos. En la segunda abordaré la guerra, el nombramiento de FF como Generalísimo y Jefe del Estado, la victoria del bando nacional y los 36 años y medio posteriores de Franquismo, hasta su muerte el 20 de Noviembre de 1975. Haré especial hincapié en la construcción del mayor recinto monumental construido en España durante el siglo XX: el Monumento Nacional a los Caídos (conocido popularmente como El Valle de los Caídos)…

Adiós Albert

Las elecciones plebiscitarias planteadas por Sánchez como una apuesta personal, han constituido en primer lugar un fracaso para él mismo. Su enorme vanidad y los meses que ha estado utilizando la Moncloa para hacer campaña electoral con el dinero de todos, le habían llevado al convencimiento de que esta vez sí, los españoles caerían rendidos ante sus irresistibles encantos… Pero el pueblo español no ha tragado: no sólo no ha mejorado los resultados, sino que el PSOE ha perdido 3 escaños y “su socio preferente” 7, mientras que el PP, su principal adversario ha aumentado en 22!

Se trata sin duda de un nuevo fracaso de este individuo, cuya egolatría ha arrastrado al PSOE a un viaje para el que no necesitaba alforjas. Si antes lo tenía difícil para formar gobierno, ahora lo tiene aún más difícil. Pero bueno, como ya ha quedado sobradamente demostrado, a este tipo no le importa en absoluto ni la gobernabilidad de España, ni la estabilidad institucional, ni dilapidar el dinero de los españoles, ni tan siquiera su partido, mientras que él pueda seguir en el palacio de la Moncloa con su Falcon y demás prebendas…

La segunda importante consecuencia de estas elecciones ha sido el ascenso meteórico de VOX, un partido que en apenas siete meses ha pasado de cero, primero a 24 escaños en abril y ahora a 52! De nada han servido los insultos, las amenazas e incluso las agresiones sufridas por sus militantes. España le ha dado 3.640.000 votos a un partido que se ha atrevido a sacar a debate una serie de temas que la inquisidora corrección política tenía censurados: la inmigración ilegal y el coste para el erario público, la injusta ley de violencia de género, la vergonzante ley de “la mentira histórica”, el despilfarro del elefantiásico modelo autonómico, la injusta ley electoral y las desigualdades territoriales, siempre favorables a los nacionalismos, etc.

Los hechos han demostrado que todos esos temas, que el resto de partidos quieren hurtarle a la opinión pública, sí que le interesan a millones de españoles. Personas con el mismo derecho a opinar que los demás, y que no comulgan con esa “verdad oficial” que le quieren imponer. Por fin ahora todos esos españoles tendrán en el Congreso un grupo parlamentario muy fuerte, con capacidad incluso para promover recursos de inconstitucionalidad, cada vez que la progresía se empeñe en imponer “su” verdad a costa de la libertad de expresión de los que piensan diferente…

Y la tercera consecuencia de las elecciones ha sido el descalabro sin paliativos de Ciudadanos, que ha provocado la dimisión de Albert Rivera.

Desde sus orígenes en la política catalana, siempre sentí una enorme simpatía hacia Albert, un joven abogado orgulloso de ser catalán y español, que rebosaba frescura y credibilidad. Un político totalmente diferente a los demás. Tan es así, que cuando hace unos años se creó la Plataforma Ciudadana para estudiar la posibilidad de dar el salto a la política nacional, decidí darle mi apoyo y me afilié a aquel movimiento, con la esperanza de que se convirtiera en partido político. En breve Ciudadanos salió a la arena política nacional y se convirtió en una nueva esperanza para todas las personas de ideología liberal, hastiados de las viejas contiendas entre rojos y azules.

Pero aquellas señas de identidad fueron poco a poco decayendo y en los últimos tiempos Albert Rivera cometió varios errores que le han pasado una cruel factura:

  • Le retiró el apoyo a Rajoy, que a pesar de sus múltiples sombras era infinitamente más capaz para dirigir la política española que el ególatra indocumentado de Sánchez.
  • Después de haber criticado el “no es no” de Sánchez, cuando él tuvo en su mano la posibilidad de proponer un gobierno de coalición con los socialistas que evitara la repetición de elecciones, y sobre todo la entrada de comunistas y golpistas en el gobierno, cayó en el mismo “no es no”. Seguramente su ego también le hacía creer, al igual que a Sánchez, que unas nuevas elecciones le llevarían a mejorar sus resultados…
  • Tras criticar con razón los típicos cordones sanitarios izquierdistas, él mismo los fomentó, no sólo contra el PSOE, sino también contra VOX, de quien huía como si fueran la peste. Ni quería sentarse a negociar con ellos, ni tan siquiera hablar o salir en la foto! Y el castigo a ese sectarismo del que al principio abominaba, ha sido que muchos cientos de miles de sus votantes se han ido precisamente a VOX…
  • Por último, cuando hace tan sólo unas semanas el PP le propuso ir conjuntamente a las elecciones bajo la marca “España Suma”, su afán de protagonismo le impidió aceptar lo que sin duda habría sido su tabla de salvación!

En definitiva, al igual que le ocurrió a Rosa Díez, Albert Rivera ha sido devorado por su propio Ego en apenas unos años de aventura política.

Al igual que me ocurrió con ella, me produce tristeza. Me parece que a pesar de sus errores son dos políticos que están muy por encima de la media nacional, donde abundan los lameculos, los ignorantes con carnet y los inútiles que nunca se podrían ganar la vida en el sector privado.

Además, al final ha tenido la decencia y la vergüenza torera de dimitir, algo a lo que no están acostumbrados los mediocres políticos que tenemos, el primero Rajoy, que si lo hubiera hecho habría conseguido que quedara sin efecto la moción de censura de Sánchez, origen del desgobierno que desde entonces padecemos; y el segundo Sánchez, que después de haber sacado en dos ocasiones los peores resultados históricos del PSOE, no tuvo la dignidad de dimitir, como hicieron años atrás los socialistas Almunia y Rubalcaba. Pero para eso hay que tener dignidad, que es una palabra y un concepto que no existe en el vocabulario del doctor Sáncheztein…

Nuevas elecciones, nuevo despilfarro

La irresponsabilidad y la incapacidad de Pedro Sánchez ha provocado que los españoles tengamos que ir a las urnas el próximo 10 de noviembre, por cuarta vez en menos de cuatro años. Es decir, el gasto que habríamos tenido en condiciones normales en 16 años, lo vamos a tener ahora en tres años y once meses. Voy a tratar de explicar un poco por encima lo que esto supone…

Cada una de las dos elecciones generales del año 2019 va a rondar los 140 millones de €uros de gasto, mientras que las de 2015 y 2016 rebasaron escasamente los 130 millones. En resumen:

  1. En condiciones normales, habríamos tenido dos elecciones generales, unas a finales de 2015 y otras a finales de 2019, con un coste para los españoles de 270 millones de €uros.
  2. Gracias a Pedro Sánchez, hemos tenido además elecciones en 2016 y en abril de 2019, lo que van a suponer otros 270 millones adicionales, tirados literalmente a la basura…

Esos 270 millones son nada menos que 45.000 millones de las antiguas pesetas, para los que aún se sigan perdiendo con el €uro. ¿Alguien es capaz de imaginar la cantidad de colegios, hospitales, centros de salud, etc. que se podrían hacer con esa fortuna que vamos a tirar al desagüe por culpa del “doctor en plagios”?

Lo más indignante es que este individuo, en tan sólo cuatro años ha cometido todas las fechorías que se pueden cometer en su puesto:

  • Bloqueó la formación de gobierno en 2016, rompiendo una regla no escrita pero respetada durante décadas: dejar gobernar al partido más votado. Felipe González la respetó en 1996, cuando Aznar le ganó por tan sólo 15 escaños. Podría haber gobernado con IU y los nacionalistas, pero reconoció la victoria del PP y le cedió el derecho a formar gobierno.
  • Provocó con su bloqueo la repetición de las elecciones por primera vez en democracia, y que los de su propio partido le destituyeran, por postularse para gobernar junto a los secesionistas, comunistas bolivarianos y filoterroristas (por cierto, ¿dónde están ahora todos aquellos socialistas con “sentido de Estado” que le echaron a la p… calle?).
  • Abandonó el escaño y se juramentó vengarse de su partido, como así hizo poco después, con el apoyo de las bases. Tras ello, el desprecio que los barones y la baronesa Susana Díaz sentían por ese tipejo, se convirtió en un estrepitoso silencio…
  • Volvió a la carga sin ser ni siquiera diputado y desde su “nuevo” PSOE llevó a cabo la moción de censura contra Mariano Rajoy en 2018. La perpetró con el apoyo de todos aquellos con los que su partido le había prohibido pactar: secesionistas (ya convertidos en golpistas procesados), comunistas bolivarianos y filoterroristas.
  • Se convirtió así en el presidente más infame de la historia de la democracia española: el primero fruto de una moción de censura, el primero sin ser ni siquiera parlamentario, el presidente con la menor cantidad de escaños (52 menos que el PP, el partido claramente más votado), fruto de haber cosechado los peores resultados electorales de la historia del PSOE. Y lo más grave, conviene insistir: el primero en llegar al poder gracias al apoyo de comunistas bolivarianos, de bilduetarras y de golpistas procesados y pendientes de juicio.
  • A los pocos meses volvió a convocar las elecciones de abril 2019 ante su flagrante incompetencia para gestionar el desaguisado que él mismo había provocado.
  • Tras ganar esas elecciones, en apenas 5 meses ha vuelto a convocar elecciones, ante su incapacidad para formar gobierno.

Por cierto, dejo aquí un vídeo que pone de manifiesto la contradicción absoluta entre los argumentos que esgrimía desde la oposición y los que esgrime desde el gobierno… Como decía Groucho Marx : “estos son mis principios, y si no le gustan, no hay problema: tengo otros!”

https://www.abc.es/espana/abci-cuando-pedro-sanchez-tachaba-incapaz-rajoy-no-formar-gobierno-2016-201909181216_video.html

En resumen, cuando Sánchez mantenía el “no es no” a Rajoy, a continuación tenía el cinismo de culparle por no poder formar gobierno. Ahora, que el incapaz es él, los argumentos han cambiado: los culpables son todos menos él…

Que este individuo, que ha provocado la celebración anticipada de tres elecciones generales carece de la más mínima moral, es algo que ya se ha encargado él de demostrar sobradamente con sus fechorías (tesis plagiada, uso privado del Falcon, etc.), con sus mentiras constantes, con su uso partidario de todas las instituciones (RTVE, INE, financiación autonómica, etc.), con su falta de sentido de Estado… pero, ¿por qué el PSOE le consiente todas sus golfadas?? tic, tac, tic, tac…

Nadie sabe, nadie contesta…

Patria

Acabo de terminar de leer la famosa novela “Patria”, de Fernando Aramburu. En ella se funde la realidad con la ficción para hacer un repaso de la historia de la banda criminal ETA: ese atajo de Extorsionadores, Torturadores y Asesinos que delinquió durante más de 40 años amparándose en un fanatismo ideológico, el supremacismo vasco, que aún perdura…

Con un estilo narrativo peculiar, el autor nos introduce en la vida de un pequeño pueblo de Guipúzcoa, donde dos familias vecinas e íntimas amigas, acaban enfrentadas por culpa de la lacra terrorista.

A Bittori y a Miren les unía una gran amistad desde la juventud. La primera acaba casada con el Txato, un hombre trabajador que consigue con su esfuerzo crear una pequeña empresa de transportes. Miren se casó con Joxian, otro buen hombre, empleado en una fundición.

Los dos maridos comparten su afición por el ciclismo y por el mus. Salen juntos a pedalear cada domingo con el club ciclista al que pertenecen y juegan habitualmente a las cartas en el bar del pueblo, siempre como pareja.

Todo cambia cuando el Txato comienza a recibir cartas de la banda reclamándole el “impuesto revolucionario”. La primera vez decide pagar, pero la extorsión continúa, acompañada de pintadas amenazantes por las calles del pueblo. A partir de ahí, la cobardía, el fanatismo y el miedo, instalados entre los vecinos del pueblo, van arrinconando a la familia amenazada, rompiendo incluso la aparentemente sólida amistad de tantos años que unía a las dos familias…

Queda bien reflejada también la deplorable y vergonzante actitud de la iglesia católica vasca durante décadas: siempre mucho más comprensiva con los asesinos y sus familias, que compasiva con las víctimas…

No quiero hacer spoiler, así que ahí lo dejo. Me limito a recomendar la lectura de esta voluminosa novela, de más de 600 páginas, porque narra unos hechos muy tristes de la reciente Historia de España que no conviene olvidar, por mucho que la izquierda y sobre todo el gobierno socialista lo pretendan. El motivo: que el infame doctor Sáncheztein necesitó el apoyo de los proetarras para hacerse con el poder de aquella manera tan despreciable. La contrapartida a su apoyo en la moción de censura de 2018 consiste en blanquear a los que hasta 2011 se dedicaban a asesinar gente…

Esta izquierda sectaria y anacrónica, pretende borrar, o al menos endulzar, tras sólo 8 años desde el cese de los asesinatos, lo que durante décadas fue un suplicio para millones de españoles. Por contra, frente a esa interesada necesidad de “pasar página” en el tema etarra, el gobierno no para de sacar a relucir a Franco que lleva muerto 44 años o la Guerra Civil, que terminó hace 80! Pero bueno, no me quiero calentar con las incongruencias socialistas para no desviarme del tema…

La lectura de “Patria” ha traído a mi memoria mucho dolor. Desde las amenazas que recibió mi abuelo Francisco (guardia civil por entonces ya retirado) cuando yo era sólo un adolescente, a los compañeros de carrera en el CUNEF, que se incorporaban misteriosamente a mitad de curso. Tras todos ellos la misma triste realidad: eran hijos de empresarios vascos y sus familias huían a Madrid malvendiendo sus empresas y sus propiedades, para salvar la vida.

Esos casos reales que a lo largo de 5 años de carrera tuve la ocasión de conocer, fueron sólo la punta de un iceberg de casi 200.000 personas a las que el nazionalismo (con “Z”) vasco obligó a exiliarse durante décadas. De esa forma casi eliminaron el voto constitucionalista y consiguieron perpetuar su ideología supremacista por los siglos de los siglos…

Durante los años 80 y 90 fueron centenares los asesinatos cometidos en Madrid, muchos de ellos con “coche bomba”. En los “años de plomo”, cada semana había al menos una explosión. Cuando empezaba el lunes, no sabíamos dónde ni el número de muertos que iba a ocasionar, pero teníamos claro que antes de que llegara el sábado sucedería. Todos los madrileños pudimos escuchar algunas de esas macabras explosiones de la muerte…

Un atentado, cometido a primera hora del 19 de abril del 95, contra el entonces jefe de la oposición José María Aznar en la calle José Silva de Madrid, costó la vida a una mujer que dormía plácidamente en su cama. Yo trabajaba a pocos metros, en las oficinas de Pan Air Líneas Aéreas, situadas en esa misma calle, en el bloque contiguo al de la Clínica Belén. Ocurrió minutos antes de que pasara con mi moto para entrar al garaje del edificio. Los cristales de mi despacho, afortunadamente aún vacío, saltaron por los aires, al igual que los de la mayoría de edificios colindantes…

Por todo esto que acabo de explicar, YO NI OLVIDO NI PERDONO.

DIGNIDAD Y JUSTICIA!!!

La prisión proge

Decía el genial Osho: “las ideologías no son más que prisiones, pero todo el mundo presume de que la suya es mejor que las de los demás”… Con esa irónica frase, el insigne maestro y escritor indio resumía lo que constituía la línea central de su mensaje. La idea se repetía en sus múltiples libros y conferencias: la búsqueda de la verdad es un trabajo individual; la “comodidad” de seguir a un grupo, de repetir sus consignas y convertirlas en propias, no es más que un acto de cobardía que nos aprisiona, que cercena nuestra libertad individual y que anula la posibilidad de crecimiento personal.

Hace unos días tuve una desagradable discusión con una de esas personas fanáticas de la religión izquierdista. Llegó a afirmar que el gran problema del mundo actual era que se había roto el equilibrio mundial, debido a la caída del Muro de Berlín en 1989 y el posterior derrumbamiento de los regímenes comunistas… Para esta persona, el hecho de que cientos de millones de seres humanos se liberaran por fin de siete décadas de tiranías comunistas fue, sin duda, una mala noticia!

Y es que después de 30 años de aquella noticia, celebrada como un hito para la Humanidad a ambos lados del Telón de Acero, aún hay gente que lo lamenta. Igual que aún hay tarados que niegan la llegada del hombre a la luna o que la Tierra sea redonda. No hay remedio para este tipo de gente. Como dice el refrán: “no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír”…

En su mente programada por la propaganda más sectaria, cualquier realidad que atente contra su fanatismo es desechada automáticamente. Da igual que vean cada día como la gente se deja la vida por huir de los “paraísos comunistas” que ellos defienden para intentar llegar a esos “horribles” países capitalistas que tanto detestan… ¿Cómo se justifica eso? ¿De verdad creen que esas personas son tan necias como para querer cambiar sus vidas a peor?

Pero además caen continuamente en contradicciones que ponen de manifiesto su falta de racionalidad y que a mi juicio les descalifican:

  • Presumen de que la izquierda es la defensora de las libertades, pero a la vez defienden los regímenes dictatoriales de Cuba, Venezuela o Nicaragua, hasta el punto de negar la realidad: que esos supuestos regímenes liberadores de los trabajadores, sólo han servido para tiranizarles, ya que siempre se han establecido y mantenido mediante el uso de la fuerza.
  • Se declaran pacifistas, cuando en realidad siempre han defendido las revoluciones marxistas, las huelgas generales más salvajes, las algaradas callejeras, etc., siempre y cuando el que practique la violencia sea “el obrero”.
  • Alardean de que defienden la igualdad, pero a la hora de la verdad se alinean con los supremacistas catalanes y vascos, permitiendo las discriminaciones que sufren muchos ciudadanos en esas regiones y defendiendo un sistema que perpetúa las desigualdades entre españoles.
  • Son capaces de pasar en apenas 3 décadas, de crear el GAL para asesinar etarras, a aliarse con sus herederos. Porque según ellos, en el caso del terrorismo de ETA hay que olvidar y “pasar página”, mientras que en el caso de la Guerra Civil española o del Franquismo (que sucedieron muchas décadas antes) no se puede olvidar. Es más, aprueban una ley para pervertir la historia a su conveniencia sectaria y mantener vivo el odio entre españoles…
  • Se quejan de la corrupción, pero sólo de la protagonizada por los otros partidos. Con la suya son siempre muy indulgentes. Lo mismo sucede con otros ámbitos de la política. Por ejemplo las prohibiciones que llevan a cabo los demás partidos son “recortes de derechos”, mientras que las que protagonizan ellos no. ¿Qué habrían dicho si hubiera sido Aznar el que hubiera prohibido fumar en lugares públicos, en lugar de Zapatero? No tengo la menor duda: que era una medida “fascista”, un recorte de libertades y habrían convocado manifestaciones y huelgas por toda España! ¿Qué habrían dicho si el PP en lugar del PSOE de Zapatero hubiera establecido el carnet de conducir por puntos? Que se trataba de una medida puramente recaudatoria y además pensada para favorecer los intereses privados de las autoescuelas…
  • Dicen que el aborto es “un derecho” y lo defienden en nombre de la libertad de las mujeres (“nosotras parimos, nosotras decidimos”) para hacer con su cuerpo lo que quieran, pero a la vez les niegan la libertad de colaborar con una pareja como madres subrogadas. En definitiva, según ellos: para matar a un no nacido la mujer es dueña de su cuerpo, mientras que para traer una vida al mundo no lo es!
  • En economía maldicen a “los mercados”, pero a la vez pretenden incrementar el déficit público y la deuda sine die, lo que nos hace cada vez más dependientes de los mercados de deuda pública. Resulta incongruente y ridículo estar siempre pidiendo dinero prestado y a la vez atacar a quienes te lo están prestando!
  • Hablan del “IBEX35” como si fuera el demonio, cuando en realidad no es más que un índice en el que se computan las 35 mayores empresas españolas cotizadas, por volumen de capitalización bursátil. Criticar a esas corporaciones que componen la primera división empresarial española es tan estúpido como lo sería criticar a los equipos de la primera división del fútbol español, sólo por el hecho de ser los más grandes.
  • Dicen defender los derechos de propiedad intelectual, pero sólo si se copian o se bajan ilegalmente de Internet películas o libros. Sin embargo defienden a los “okupas” que usurpan propiedades privadas o a los “manteros”, que venden ilegalmente en las calles artículos falsificados de todas las marcas conocidas. Y además lo hacen sin pagar impuestos (IVA, IRPF, IBI, etc.) y sin cotizar un céntimo a la Seguridad Social.
  • Apoyan “lo público” y denigran “lo privado”. No se dan cuenta de que lo primero sale necesariamente de lo segundo. Sin el trabajo de las personas, autónomos y empresas, que pagan impuestos sobres sus rentas (IRPF y Sociedades), sobre sus consumos (IVA, impuestos especiales, etc.), sobre sus propiedades, etc., no existirían recursos para financiar “lo público”. Por tanto deberían ser los ciudadanos los verdaderos “jefes” de “lo público”. Y los políticos, funcionarios y administradores los obligados a rendirles cuentas.
  • Otra característica habitual de esta gente es su feminismo radical, que les ha llevado hasta el punto de cargarse la igualdad legal entre mujeres y hombres, así como la presunción de inocencia de los segundos. Además no admiten discrepancia alguna y denigran a todo aquel que no comulgue con su fundamentalismo de género. Si la discrepante es mujer, también la agreden, demostrando su absoluto desinterés por la defensa de la mujer como colectivo. Sólo les interesa defender a “sus” mujeres.
  • La supuesta defensa de los derechos de homosexuales y lesbianas es otra de sus banderas sectarias. En realidad lo único que les interesa es manipular políticamente el tema y usarlo como arma arrojadiza contra todos aquellos que no son de izquierdas, como se demuestra cada año en las fiestas del “orgullo”, especialmente en la última que se celebró en Madrid. Fueron capaces de convertir una fiesta en un acto sectario, violento y delictivo. Hechos que todos pudimos ver por televisión y que en estos momentos la Fiscalía está investigando.

En definitiva, tenemos la desgracia en este país de padecer una izquierda sin escrúpulos, cainita, dominada por el odio, que no se parece en nada a los partidos de izquierda de otros países: ni defienden la igualdad de derechos y el progreso de TODOS los ciudadanos (sólo de los de izquierdas), ni defienden a TODAS las mujeres (sólo a las de izquierdas), ni defienden a TODOS los gays y lesbianas (sólo a los de izquierdas)…

Como viven encerrados en su prisión progre, su perversa escala de prioridades les hace anteponer su sectarismo ideológico a lo que deberían de ser valores universales: la igualdad de todos los españoles ante la ley, sin distinción de ideologías, territorios, género u orientación sexual. Valores que son compartidos por la inmensa mayoría de la gente de bien, sin necesidad de comulgar con la religión izquierdista…

La España de la desigualdad

La igualdad es un concepto inventado por la mente humana. No existe nada parecido en el Universo. No hay dos estrellas, ni dos planetas, ni dos animales, ni dos árboles iguales. No hay dos nubes iguales, ni dos ríos, ni dos relámpagos…

Todos los seres vivos siguen una ley natural inexorable que es la de la supervivencia y mejora continua de su especie. Los agricultores y los ganaderos lo saben y por eso se concentran en producir las mejores frutas, hortalizas y los mejores animales, descartando los ejemplares de peor calidad. Para ello seleccionan las mejores semillas y cruzan a los mejores sementales.

El Homo Sapiens no es ninguna excepción: la Igualdad desde el punto de vista natural no existe! Los hay más guapos y más feos, más fuertes y más débiles, más altos y más bajos, más inteligentes y menos, más trabajadores y más vagos…

Sin embargo, tras cientos de miles de años de una evolución natural meramente animal, la mente del Homo Sapiens ha inventado muy recientemente conceptos abstractos entre los que se encuentra el de la Igualdad.

Ahora parece que la Igualdad sea un pilar básico de nuestra especie, pero sólo se trata de un invento humano como lo son las fronteras, los países, las religiones, las unidades de medición o el dinero. Hasta la Revolución Francesa, la desigualdad era algo totalmente asumido en todas las culturas y épocas. Hace apenas unas décadas, en regiones de nuestro mundo occidental (Sudáfrica y buena parte de Estados Unidos) se defendía la desigualdad por motivos raciales. A día de hoy, la mayor democracia del planeta (la India), se basa en un sistema desigual de castas sociales y en muchos otros países (los musulmanes fundamentalmente), no está reconocida la igualdad de derechos entre hombres y mujeres!

Por suerte vivimos en el primer mundo, el que llamamos desarrollado, y aquí la Igualdad es considerada un valor sagrado. En España, nuestra Constitución establece en su artículo 1 la Igualdad como valor supremo de nuestro Estado social y democrático de derecho, junto con la Justicia, la Libertad y el pluralismo político.

Posteriormente, en varios artículos se hace mención a ella:

  1. Artículo 9.2.: “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la IGUALDAD del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas…”
  2. Artículo 14: “Los españoles son IGUALES ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.”
  3. Artículo 23.2.: “Los ciudadanos tienen derecho a acceder en condiciones de IGUALDAD a las funciones y cargos públicos, con los requisitos que señalen las leyes.”
  4. Artículo 31.1.: “Todos los españoles contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de IGUALDAD y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio.”
  5. Artículo 32.1.: “El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena IGUALDAD jurídica.”
  6. Artículo 39.2.: “Los poderes públicos aseguran, asimismo, la protección integral de los hijos, IGUALES éstos ante la ley con independencia de su filiación…”
  7. Artículo 149.1.: “El Estado tiene competencia exclusiva sobre las siguientes materias: 1.ª La regulación de las condiciones básicas que garanticen la IGUALDAD de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de los deberes constitucionales.”

Si nos atenemos a los anteriores preceptos constitucionales, todos los españoles deberíamos de ser iguales ante la ley. Iguales en derechos y en obligaciones, sin importar nuestro lugar de residencia.

Una mujer de Gerona o de Lérida debería de ser igual ante la ley que otra de Sevilla o de Tenerife; un hombre de Bilbao o de Vigo debería de ser igual ante la ley que otro de Murcia o de Ceuta; un niño de Valencia o de Pamplona debería de ser igual ante la ley que otro de Cáceres o de Salamanca; una niña de Ibiza o de Madrid debería de ser igual ante la ley que otra de Burgos o de Logroño…

Pero la triste realidad es que esto no se cumple. Las comunidades autónomas no sólo son el cáncer de la economía española, sino que también se han convertido en el principal motivo de desigualdad entre españoles, con la aquiescencia de la gran mayoría de políticos, tanto nacionalistas como no nacionalistas. Por culpa de esta nefasta organización territorial del país, pensada durante la transición para sofocar a los nacionalistas vascos y catalanes, a día de hoy no existe la pretendida igualdad consagrada en nuestra Constitución…

Los españoles, dependiendo de la región en la que vivan, son manifiestamente desiguales en sanidad, en educación, en servicios sociales, en temas laborales, empresariales y en materia fiscal.

No tenemos acceso a las mismas terapias, tratamientos, pruebas diagnósticas o vacunas. La educación de nuestros niños difiere y en determinadas regiones incluso se conculca el derecho constitucional (y las repetidas sentencias al respecto) de elegir el castellano como lengua vehicular. La libertad de presentarse a unas oposiciones en condiciones de Igualdad se encuentra con las imposiciones idiomáticas en algunas regiones, que discriminan a unos españoles frente a otros. La carga impositiva varía en función del territorio y las facilidades para emprender una actividad empresarial también.

Los políticos han antepuesto claramente sus ansias de poder al cumplimiento de la Constitución. Desde Felipe González que empezó a compadrear con Pujol, desde Aznar que “hablaba catalán en la intimidad”, desde Zapatero que “aprobaría el estatuto tal como viniera del parlamento de Cataluña”, desde Rajoy que permitió impunemente las afrentas catalanazis, hasta Sánchez que se ha aprovechado de los secesionistas para llegar al poder, todos los políticos españoles son culpables, por acción o por omisión, de la kafkiana situación en la que ahora vivimos.

Por último me gustaría poner de manifiesto algo que considero curioso: la ideología izquierdista, que en la mayoría de países tiene la Igualdad como bandera, en España lleva ya casi un siglo supeditada a los nacionalismos. Desde el Frente Popular de la II República, los partidos de izquierda han tenido una sumisión a los postulados nacionalistas, que atenta contra la Igualdad. Por este motivo, que sus votantes ya tienen asumido como normal, será imposible que se reforme la Constitución para poner coto a todas estas desigualdades. Así, el cupo vasco, el régimen foral navarro, la discriminación del castellano en las regiones con lengua propia, las diferencias fiscales, en materia de sanidad y de educación, seguirán perpetuándose y la Constitución incumpliéndose.

La única esperanza que nos queda a los que llevamos décadas denunciando esta barbaridad, es que ahora volvemos a tener un partido en las instituciones que defiende la igualdad entre todos los españoles (VOX) por encima de los chiringuitos autonómicos convertidos en reinos de taifas. Y digo volvemos  porque no es el primero: UPyD ya se atrevió a ir contra corriente hace años, reclamando la devolución de las competencias de sanidad y educación al Estado, a fin de evitar las desigualdades que las autonomías han ocasionado, con su perverso modo de actuar…