La España de la desigualdad

La igualdad es un concepto inventado por la mente humana. No existe nada parecido en el Universo. No hay dos estrellas, ni dos planetas, ni dos animales, ni dos árboles iguales. No hay dos nubes iguales, ni dos ríos, ni dos relámpagos…

Todos los seres vivos siguen una ley natural inexorable que es la de la supervivencia y mejora continua de su especie. Los agricultores y los ganaderos lo saben y por eso se concentran en producir las mejores frutas, hortalizas y los mejores animales, descartando los ejemplares de peor calidad. Para ello seleccionan las mejores semillas y cruzan a los mejores sementales.

El Homo Sapiens no es ninguna excepción: la Igualdad desde el punto de vista natural no existe! Los hay más guapos y más feos, más fuertes y más débiles, más altos y más bajos, más inteligentes y menos, más trabajadores y más vagos…

Sin embargo, tras cientos de miles de años de una evolución natural meramente animal, la mente del Homo Sapiens ha inventado muy recientemente conceptos abstractos entre los que se encuentra el de la Igualdad.

Ahora parece que la Igualdad sea un pilar básico de nuestra especie, pero sólo se trata de un invento humano como lo son las fronteras, los países, las religiones, las unidades de medición o el dinero. Hasta la Revolución Francesa, la desigualdad era algo totalmente asumido en todas las culturas y épocas. Hace apenas unas décadas, en regiones de nuestro mundo occidental (Sudáfrica y buena parte de Estados Unidos) se defendía la desigualdad por motivos raciales. A día de hoy, la mayor democracia del planeta (la India), se basa en un sistema desigual de castas sociales y en muchos otros países (los musulmanes fundamentalmente), no está reconocida la igualdad de derechos entre hombres y mujeres!

Por suerte vivimos en el primer mundo, el que llamamos desarrollado, y aquí la Igualdad es considerada un valor sagrado. En España, nuestra Constitución establece en su artículo 1 la Igualdad como valor supremo de nuestro Estado social y democrático de derecho, junto con la Justicia, la Libertad y el pluralismo político.

Posteriormente, en varios artículos se hace mención a ella:

  1. Artículo 9.2.: “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la IGUALDAD del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas…”
  2. Artículo 14: “Los españoles son IGUALES ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.”
  3. Artículo 23.2.: “Los ciudadanos tienen derecho a acceder en condiciones de IGUALDAD a las funciones y cargos públicos, con los requisitos que señalen las leyes.”
  4. Artículo 31.1.: “Todos los españoles contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de IGUALDAD y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio.”
  5. Artículo 32.1.: “El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena IGUALDAD jurídica.”
  6. Artículo 39.2.: “Los poderes públicos aseguran, asimismo, la protección integral de los hijos, IGUALES éstos ante la ley con independencia de su filiación…”
  7. Artículo 149.1.: “El Estado tiene competencia exclusiva sobre las siguientes materias: 1.ª La regulación de las condiciones básicas que garanticen la IGUALDAD de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de los deberes constitucionales.”

Si nos atenemos a los anteriores preceptos constitucionales, todos los españoles deberíamos de ser iguales ante la ley. Iguales en derechos y en obligaciones, sin importar nuestro lugar de residencia.

Una mujer de Gerona o de Lérida debería de ser igual ante la ley que otra de Sevilla o de Tenerife; un hombre de Bilbao o de Vigo debería de ser igual ante la ley que otro de Murcia o de Ceuta; un niño de Valencia o de Pamplona debería de ser igual ante la ley que otro de Cáceres o de Salamanca; una niña de Ibiza o de Madrid debería de ser igual ante la ley que otra de Burgos o de Logroño…

Pero la triste realidad es que esto no se cumple. Las comunidades autónomas no sólo son el cáncer de la economía española, sino que también se han convertido en el principal motivo de desigualdad entre españoles, con la aquiescencia de la gran mayoría de políticos, tanto nacionalistas como no nacionalistas. Por culpa de esta nefasta organización territorial del país, pensada durante la transición para sofocar a los nacionalistas vascos y catalanes, a día de hoy no existe la pretendida igualdad consagrada en nuestra Constitución…

Los españoles, dependiendo de la región en la que vivan, son manifiestamente desiguales en sanidad, en educación, en servicios sociales, en temas laborales, empresariales y en materia fiscal.

No tenemos acceso a las mismas terapias, tratamientos, pruebas diagnósticas o vacunas. La educación de nuestros niños difiere y en determinadas regiones incluso se conculca el derecho constitucional (y las repetidas sentencias al respecto) de elegir el castellano como lengua vehicular. La libertad de presentarse a unas oposiciones en condiciones de Igualdad se encuentra con las imposiciones idiomáticas en algunas regiones, que discriminan a unos españoles frente a otros. La carga impositiva varía en función del territorio y las facilidades para emprender una actividad empresarial también.

Los políticos han antepuesto claramente sus ansias de poder al cumplimiento de la Constitución. Desde Felipe González que empezó a compadrear con Pujol, desde Aznar que “hablaba catalán en la intimidad”, desde Zapatero que “aprobaría el estatuto tal como viniera del parlamento de Cataluña”, desde Rajoy que permitió impunemente las afrentas catalanazis, hasta Sánchez que se ha aprovechado de los secesionistas para llegar al poder, todos los políticos españoles son culpables, por acción o por omisión, de la kafkiana situación en la que ahora vivimos.

Por último me gustaría poner de manifiesto algo que considero curioso: la ideología izquierdista, que en la mayoría de países tiene la Igualdad como bandera, en España lleva ya casi un siglo supeditada a los nacionalismos. Desde el Frente Popular de la II República, los partidos de izquierda han tenido una sumisión a los postulados nacionalistas, que atenta contra la Igualdad. Por este motivo, que sus votantes ya tienen asumido como normal, será imposible que se reforme la Constitución para poner coto a todas estas desigualdades. Así, el cupo vasco, el régimen foral navarro, la discriminación del castellano en las regiones con lengua propia, las diferencias fiscales, en materia de sanidad y de educación, seguirán perpetuándose y la Constitución incumpliéndose.

La única esperanza que nos queda a los que llevamos décadas denunciando esta barbaridad, es que ahora volvemos a tener un partido en las instituciones que defiende la igualdad entre todos los españoles (VOX) por encima de los chiringuitos autonómicos convertidos en reinos de taifas. Y digo volvemos  porque no es el primero: UPyD ya se atrevió a ir contra corriente hace años, reclamando la devolución de las competencias de sanidad y educación al Estado, a fin de evitar las desigualdades que las autonomías han ocasionado, con su perverso modo de actuar…

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Cuba, el país del surrealismo y de las desigualdades sociales

Desde hace años tenía gran curiosidad por conocer Cuba. Había oído mucho hablar de este país, sobre todo por su régimen dictatorial social-comunista, que lleva oprimiendo a los cubanos 61 años y que ha sobrevivido 3 décadas a la caída del Muro de Berlín y de los regímenes similares de la Europa Oriental.

Acabo de regresar de pasar una semana allí, visitando La Habana, Varadero y Matanzas y puedo decir que me he traído experiencias como para escribir un libro… En primer lugar, la alegría y la inocencia de los cubanos, que en su mayoría (salvo los mayores de 70 años) no saben lo que es vivir en libertad y que alucinan por ejemplo cuando les cuentas que en Europa todas las familias tienen al menos un coche…

Nada más llegar al aeropuerto, te llaman la atención dos cosas: que tienes que volver a pasar por controles de seguridad tanto personales como de los equipajes (similares a los que ya pasamos en Barajas), antes de pasar el control de pasaportes y de visados; en segundo lugar, las enormes colas de personas (en su mayoría familiares de cubanos que viven en el extranjero) cargadas de televisiones, equipos de aire acondicionado, etc. para pagar los impuestos aduaneros que les permita introducir en el país esos artículos, que palien las carencias de sus familiares.

En el trayecto hasta el hotel de La Habana, te encuentras con experiencias de lo más surrealistas, como de regreso al pasado: la ausencia casi total de coches (a excepción de los taxis), todos ellos antiquísimos; el estado ruinoso de la mayoría de los edificios y la escasa iluminación de carreteras y calles. Allí la electricidad sigue siendo a 125V, como en España hace 40-50 años y las farolas de La Habana tienen unas bombillas de una potencia tan pobre, que apenas te permiten ver el suelo cuando caminas…

Otro tema surrealista es la coexistencia de dos tipos de monedas y billetes completamente diferentes: el CUC o peso cubano convertible ideado para el turismo y el CUP o moneda nacional para los cubanos. Un CUC equivale casi a un €uro (1,08€) y a 24-25 CUP’s.

Al día siguiente tuvimos un tour por la ciudad, que llevábamos contratado desde España, con un guía local. El joven era un ingeniero informático que había dejado su trabajo para vivir del turismo, ya que los 25 CUC´s al mes de sueldo que recibía del estado cubano (el mismo sueldo que cobra un médico o un policía) no le daban para vivir. Nos habló de las diferencias sociales que existen en ese país, seguramente de las mayores del mundo! Por ejemplo un taxista de los típicos coches americanos de los años 50 te cobra por un paseo de una hora por la ciudad 50 CUC´s, que es lo que gana un médico en 2 meses de trabajo!!!

Al mostrale nuestro estupor, nos explicó que en Cuba la única manera de sobrevivir las familias es juntarse varias generaciones en el mismo piso: abuelos, padres, hijos y nietos, y que además al menos uno de los integrantes de la familia obtenga ingresos del turismo. Nos habló de las cartillas de racionamiento, gracias a las cuales cada persona puede obtener unas mínimas raciones mensuales de arroz, frijoles, azúcar, café, 5 huevos, 250 gr. de pollo y poquito más, a precios muy reducidos. El resto de la comida la tienen que comprar en unas tiendas, cuyos precios pudimos comprobar que doblaban y en algunos casos triplicaban a los de España! En el caso de artículos de importación podrían justificarse estos precios, pero es que el agua mineral local o las latas de cerveza cubanas (Cristal y Bucanero), valían en los supermercados 2-3 veces más de lo que vale un agua mineral o una cerveza de marca blanca en Carrefour o Mercadona en España…

En un momento en el que el grupo (16 turistas más el guía) nos concentramos en la plaza del Capitolio, para que nos hablara de la historia del edificio, se nos acercó un policía para decirnos que no podíamos pararnos allí. En su interior hay oficinas de la Asamblea Nacional de Cuba y por lo visto no se permiten concentraciones de personas en sus alrededores… El guía nos explicó que para policías seleccionan a chicos y chicas del interior, muy jóvenes, de las familias más pobres y sin apenas formación. De esa forma les es más fácil “adiestrarlos” para no pensar y cumplir las órdenes sin cuestionar…

Una de las cosas buenas que tiene Cuba es la seguridad, que según nuestro guía es lo único que funciona bien en el país: tanto para los turistas como para el control de los cubanos, ya que la policía política campa a sus anchas y cualquiera se puede meter en un buen lío si hace comentarios “que no debe” sobre el gobierno, los Castro, el comunismo, etc. Por nuestra parte, he de decir que nos sentimos seguros en todo momento; quizás porque en Cuba la delincuencia está castigadísima. Por ejemplo, el hurto de una cartera o de un bolso, que en España no es ni delito, allí está castigado con entre 4 y 8 años de cárcel… (ya podían tomar ejemplo por aquí!)

Tuvimos la oportunidad de visitar Copelia, la famosa “heladería de la revolución”, “brillante idea” de Fidel Castro para dulcificar la vida de sus rehenes/conciudadanos: se trata de una megaheladería que casi parece un pequeño centro comercial, donde los cubanos pueden tomar helados a precios muy subvencionados, eso sí, después de hacer las consabidas colas, que pueden llegar a 2 o 3 horas. Por cierto, eso de las colas es algo habitual allí en todas las tiendas, oficinas de cambio, restaurantes, etc; en lugar de pedir la vez o apuntarse en una lista de espera, allí es obligatorio hacer cola en la calle, en la puerta de cada restaurante o de cada tienda.

Esto me recuerda que una noche, haciendo la cola en uno de los restaurantes más famosos de la ciudad, situado frente al Capitolio, nos sucedió otra cosa surrealista: un empleado salió a la calle a informarnos de que había tenido lugar un corte del suministro del gas y tenían que cerrar la cocina, así que nos invitaba a todos a irnos, salvo los que quisieran platos fríos!

Eso parece ser bastante habitual por allí. Tras la caída de la URSS y con ello el final de las inyecciones de capital y de petróleo soviéticos, por lo visto estuvieron bastante tiempo con restricciones de energía eléctrica, cuyo suministro se limitaba a apenas 3 hora al día! En esa línea del surrealismo típico cubano, cabe mencionar que el único ascensor de nuestro hotel (estábamos en una tercera planta) se estropeó al segundo día y cuando nos fuimos, después de 48 horas de la avería, seguía inoperativo, con lo que tuvimos que bajar los tres pisos por las escaleras con las maletas…

Por no hablar del estado del resto del edificio y de las habitaciones: la puerta del baño no tenía pestillo (a cambio había una cuña de madera en el suelo para atrancarla), los grifos estaban tan obstruídos que apenas salía un hilillo de agua (no potable, por supuesto), la ventana no cerraba (al igual que la puerta de la terraza y la del armario de la habitación de Varadero), etc. En cuanto a la limpieza y a la calidad de las comidas, mejor ni hablar…

Por lo visto, allí los únicos que viven medianamente bien, aparte de los jerarcas del partido comunista, son los militares de alta graduación, los deportistas de élite (olímpicos, etc.) y los artistas de reconocido prestigio internacional. En estos dos últimos casos, se justifica para evitar que se exilien a la primera de cambio que puedan. A todos ellos el gobierno cubano les facilita un coche, que es un lujo que prácticamente nadie se puede permitir. En primer lugar porque está prohibida la venta libre de coches nuevos y en segundo lugar porque el mercado negro de los pocos coches de segunda mano que hay en la isla, alcanza unos precios realmente desorbitados: según varias fuentes consultadas, un coche de gama media/baja de entre 10 y 15 años se vende en el mercado negro entre 50.000 y 70.000 CUC’s (unas 10-15 veces más caros que en Europa!), precios inalcanzables para el 99% de la población. Un taxi clásico, es decir un coche americano de los años 50 que se cae a pedazos, se cotiza a 35.000 CUC’s.

Mantenerse informado allí está realmente complicado: no hay periódicos extranjeros y para conectarse a Internet desde una red wifi, hay que pagar 1€ la hora, así que opté por probar la experiencia de mantenerme desconectado toda la semana… y comprobé que realmente se puede vivir sin Internet!  🙂

Otra cosa que te llama la atención es el sentido del tiempo tan diferente al nuestro. Esa cadencia caribeña lo impregna todo. Para ellos “un minutico” puede ser más de media hora… Las citas de los guías o de los transportes, la velocidad de servicio de los camareros, etc., hay que tomárselas con resignación, no vale la pena meterles prisa porque ellos van a su ritmo!

En cuanto a la política, sólo los jóvenes se atreven a hablar cuando están seguros de que no hay “oídos peligrosos” escuchando… Suelen referirse al gobierno como “ellos”: ellos son los únicos que viven bien, a ellos no les importa el pueblo, etc. Y no confían en que la situación pueda cambiar. Hablan de que tuvieron una esperanza con Obama, pero ahora con Trump ya no la tienen. Como si fuera Estados Unidos quien recorta los derechos de los cubanos! Es evidente que tienen interiorizada desde pequeños esa mentira oficial de que la culpa de la miseria cubana es de los americanos. En fin, como toda dictadura que se precie, Cuba tiene su enemigo imaginario que le sirve de cortina de humo para justificar su régimen totalitario. Al menos en China no hay libertad pero el país ha progresado prodigiosamente en las últimas décadas al liberalizar su economía; pero lamentablemente en Cuba no tienen ni libertad ni progreso…

Podría seguir contando anécdotas, pero en definitiva me quedo con algunas ideas fundamentales: Cuba es un país precioso y muy seguro; los cubanos son una gente entrañable y divertida (a pesar de su pobreza); he disfrutado mucho fotografiando esa “realidad surrealista” de regreso a los años 50 y de ruina que todo lo envuelve… Pero sinceramente no es un destino para repetir. El Caribe tiene lugares mucho más recomendables, en los que los occidentales podemos disfrutar del nivel de vida al que estamos acostumbrados: buen servicio, buenas instalaciones, buena comida, buenos transportes, libertad de expresión, Internet, etc.

 

 

 

Homo Deus

Acabo de terminar de leer un ensayo del gran escritor hebreo Yuval Noah Harari, titulado “Homo Deus”. Se trata de la continuación de su conocida obra “Sapiens, de animales a dioses”, traducida a treinta idiomas y de la que ha vendido más de un millón de ejemplares (en Marzo de 2017 le dediqué un post).

En “Sapiens”, este joven profesor universitario (nacido en 1976), doctor por la universidad de Oxford, explicaba de forma muy didáctica nuestra evolución desde simples homínidos, hasta llegar al homo sapiens actual. Con gran brillantez repasaba fenómenos como la Revolución Cognitiva, fruto de cambios sucesivos en la estructura del cerebro, que posibilitaron el desarrollo de capacidades cognitivas como imaginar o hablar. Estas nuevas habilidades permitieron al homo sapiens comunicarse y transmitir conocimiento de generación en generación, así como desarrollar su creatividad e inventiva.

Sin la Revolución Cognitiva (que comenzó hace unos 70.000 años), no habría podido llegar la Revolución Agrícola (hace unos 12.000 años), que posibilitó el paso del nomadismo al sedentarismo y con ello la creación de grandes asentamientos humanos. Tampoco habría podido darse el gran nivel de cooperación humana que aquello requirió (división y especialización en las tareas), ni importantes hitos posteriores, como el transcurso de la Edad de Piedra a la del Cobre, a la del Bronce y finalmente a la Edad de Hierro.

La Revolución Cognitiva le permitió al homo sapiens inventar todo tipo de herramientas y procedimientos productivos (agrícolas, ganaderos, pesqueros, mineros, constructivos, artesanales, etc.), pero sobre todo le llevó a crear ficciones que han llegado hasta nuestros días y que siguen siendo la base de nuestra cultura: idiomas, leyes, naciones, calendarios, dinero, propiedad, religiones y dioses, no son más que ficciones aceptadas por comunidades de individuos, que le otorgan la misma validez que si fueran realidades (mares, ríos, montañas, animales o plantas, por ejemplo).

En “Homo Deus”, Yuval Noah Harari relata como el homo sapiens ha conseguido en las últimas décadas, minimizar y casi desterrar los tres grandes males que le han acompañado a lo largo de milenios: el hambre, las epidemias y las guerras.

El hambre empezó a ser un problema cuando nuestros antepasados comenzaron a extenderse por la faz de la tierra, abandonando la fértil y plácida sabana africana. Pero al igual que las epidemias y las guerras, se agravó enormemente tras la Revolución Agrícola. Con la construcción de asentamientos permanentes, colectivos cada vez más numerosos dependían por completo de la ganadería y de la agricultura para su sustento. Pero éstas a su vez estaban subordinadas a una climatología que con frecuencia resultaba adversa, desencadenando en períodos de hambruna.

El hambre fue sin duda el primer problema del ser humano durante milenios. Desde el antiguo Egipto a la India medieval o a la Somalia de finales del siglo XX, no era extraño que pereciera el 5 o el 10 por ciento de la población durante largas sequías… En la actualidad sin embargo, muere mucha más gente en el mundo por enfermedades asociadas a los excesos alimentarios que por causa del hambre.

Las epidemias nacieron como consecuencia del hacinamiento entorno a los asentamientos creados tras la Revolución Agrícola. Las nuevas condiciones de vida eran mucho menos higiénicas que las del nomadismo anterior. Personas y animales de granja convivían en condiciones de baja salubridad. La acumulación de deshechos llevó a la proliferación de especies carroñeras como la ratas. Todo ello provocó con frecuencia epidemias que tenían un grado de mortalidad impensable en nuestros días. Por ejemplo la peste negra en el siglo XIV aniquiló a más de la cuarta parte de la población de Asia, Europa y el norte de Africa. Está documentado que Inglaterra perdió el 40% de su población y la ciudad de Florencia el 50%.

Los exploradores europeos fueron extendiendo las enfermedades habituales en Europa a las nuevas zonas del mundo. Por ejemplo los españoles llevamos a America la viruela, la gripe, la sífilis, el sarampión, etc. Los nativos, que carecían de anticuerpos para esas enfermedades, eran mucho más vulnerables que los europeos, por lo que en lugares como México, durante el siglo XVI pereció el 90% de su población, como consecuencia del contagio de esas enfermedades nuevas para ellos.

Desde hace décadas esas mortales epidemias han dejado de existir. Los adelantos científicos de hoy en día impiden que una enfermedad degenere en una epidemia incontrolada, como ocurrió habitualmente durante los últimos milenios.

Las guerras fueron también una constante durante la evolución del ser humano. A lo largo de los siglos se luchó por motivos políticos, económicos, ideológicos, religiosos, etc. La última gran contienda fue la II Guerra Mundial, en la que durante 6 años de guerra perecieron más de 60 millones de personas. Desde su final en 1945 han pasado ya 74 años y felizmente no se ha vuelto a repetir nada parecido. Se han producido y aún sigue habiendo contiendas, pero lo son a una escala local. Por fortuna, la guerra es ya algo excepcional en la faz de la Tierra, a diferencia de lo que ocurrió durante milenios…

Como consecuencia de la casi erradicación de esas tres lacras, siempre asociadas al homo sapiens (el hambre, las epidemias y las guerras), así como a la drástica disminución de la mortalidad infantil, la esperanza de vida media mundial se ha duplicado en apenas unas generaciones: durante decenas de miles de años se mantuvo por debajo de los 35 años y en la actualidad rebasa los 70 (superándose los 80 años en España y en la mayoría de países europeos, así como en Japón, Australia y Canadá).

Yuval Noah Harari llega a vaticinar que en unas pocas décadas, con los avances en terapias genéticas, nanotecnología, robótica, farmacología personalizada y reproducción artificial de todo tipo de órganos para trasplantes, la esperanza media de vida del homo sapiens llegará a los tres dígitos…

 

 

La memoria histórica selectiva

El primer artículo de la conocida y manida “Ley de la Memoria Histórica” (Ley 52/2007 de 26 de Diciembre), comienza diciendo lo siguiente:

1.1. “La presente Ley tiene por objeto reconocer y ampliar derechos a favor de quienes padecieron persecución o violencia, por razones políticas, ideológicas, o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil y la Dictadura, promover su reparación moral y la recuperación de su memoria personal y familiar, y adoptar medidas complementarias destinadas a suprimir elementos de división entre los ciudadanos, todo ello con el fin de fomentar la cohesión y solidaridad entre las diversas generaciones de españoles en torno a los principios, valores y libertades constitucionales.”

Si analizamos el texto anterior, en principio es difícil posicionarse en contra. ¿Quién va a negarse a reconocer a quienes padecieron persecución o violencia por razones políticas, ideológicas, o religiosas durante la Guerra Civil o la Dictadura? ¿Quién puede estar en contra de fomentar la cohesión y la solidaridad entre españoles, así como de suprimir elementos de división entre los ciudadanos? Nadie en su sano juicio pondría objeción alguna a tan nobles propósitos…

Pero transcurridos 11 años desde aquella iniciativa promovida por el infame Zapatero, ya conocemos las intenciones ocultas tras la aprobación de esa ley y hemos podido comprobar que la utilización sectaria de la misma poco tiene que ver con las supuestas intenciones plasmadas en ese artículo 1 que he reproducido anteriormente.

En esta década larga, los partidos de izquierda no han usado la ley para “suprimir elementos de división entre los ciudadanos”, como la ley prescribe, sino todo lo contrario: la han usado para fomentar la división y azuzar viejos odios y rencores…

Todas las informaciones que han salido a la luz hablan de una violencia “unidireccional”, cuando en realidad hubo innumerables actos de persecución y violencia por motivos ideológicos y religiosos, cometidos por las hordas republicanas. Me centraré en estos últimos, perfectamente documentados en libros, periódicos y fotografías de la época, ya que al igual que los talibanes, aquellas bandas de salvajes asesinos se vanagloriaban de los crímenes que cometían. Actos como quemar iglesias, destruir piezas de arte sacro (cuadros, imágenes, retablos, libros sagrados, etc.), violar y matar monjas, torturar y matar a sacerdotes y seminaristas, eran fotografiados y publicados como si se tratara de grandes hazañas…

Los “valientes luchadores” republicanos se ensañaban especialmente con aquellos pacíficos religiosos de ambos sexos, desarmados e indefensos. Pero también muchos laicos sufrieron persecución y violencia por sus creencias religiosas. En ciudades como Madrid, donde destruyeron y saquearon la mayoría de las iglesias, cualquier persona podía ser detenida e incluso ejecutada por el terrible crimen de llevar una cruz o una medalla colgada al cuello…

Voy a dar sólo unos cuantos datos, que bien merecerían ser publicados e incluso estudiados en los colegios, si el propósito de esa Ley de Memoria Histórica fuera realmente noble y no se tratara de una “memoria selectiva”:

  • Durante la Guerra Civil, en la zona bajo control del Frente Popular republicano, fueron asesinados 6.832 religiosos, además de 3.911 seglares y casi 1.000 seminaristas. En muchos de los casos, tras haber sufrido torturas aberrantes. En Madrid, por ejemplo, varios sacerdotes fueron echados vivos a las jaulas de los leones que había en la Casa de Fieras del Parque del Retiro. En Barbastro, el obispo don Florentino Asensio, sufrió severas amputaciones antes de ser asesinado. En Camuñas, Toledo, tres sacerdotes fueron arrojados vivos a un pozo de treinta metros al que se lanzaron después objetos pesados para aplastarlos cuando todavía estaban vivos. Y así podríamos seguir con muchos otros casos de torturas y de ensañamiento.
  • De la cifra de religiosos mencionada anteriormente, 283 eran mojas y novicias, de las cuales 124 fueron violadas antes de ser asesinadas. Aquellos “valientes” republicanos sí que eran “manadas” de violadores y asesinos en serie! Y por cierto, jamás he escuchado a ningún grupo feminista recordar ni homenajear a aquellas mujeres, ni tampoco condenar a sus violadores y asesinos…
  • Pocos años antes, durante la Revolución de Octubre de 1934, en Asturias, fueron torturados y asesinados 34 religiosos. Destruyeron además importantes obras de arte del patrimonio español, sumándose un total de 58 incendios de edificios religiosos.
  • Tres años antes, cuando la II República no había cumplido todavía un mes, entre el 10 y el 13 de mayo de 1931, para protestar contra la inauguración del círculo monárquico de Madrid, la extrema izquierda radical -sobre todo socialistas, comunistas y anarquistas-, desencadenó una oleada de ataques contra religiosos y edificios de la Iglesia. Más de 30 religiosos y empleados de los centros atacados murieron en los disturbios (6 de ellos quemados). Cien edificios fueron destruidos por las llamas –iglesias, bibliotecas, residencias, asilos y colegios de beneficencia- y resultó destruida o dañada una importante parte del patrimonio artístico y cultural que albergaban, entre ellos cuadros, tallas, custodias y los 100.000 libros de la biblioteca de los jesuitas de Madrid.

Además de todos estos crímenes perpetrados por republicanos por motivos religiosos, durante y antes de la Guerra Civil, quiero constatar otra realidad que tuvo lugar una vez terminada la guerra y que se extendió hasta los años 50: los ataques de los maquis. Se trataba de grupos de comunistas que no aceptaron el final de la contienda y siguieron cometiendo asaltos, sabotajes, robos y asesinatos durante más de una década. Según cifras oficiales, la Guardia Civil sufrió 243 muertos y 341 heridos a manos de estos terroristas. Nada de esto parece interesar a los que invocan esa “selectiva memoria histórica”…

Mi abuelo materno (Francisco Pizarro) fue guardia civil antes, durante y después de la guerra, hasta su jubilación. Tuve la suerte de convivir con él hasta los 29 años y por tanto pude escuchar de viva voz sus tristes vivencias relacionadas con los maquis. La más dramática de todas, un ataque que sufrieron su compañero y él durante una noche en la que patrullaban una vía de tren en los años 40, para vigilar que no hubiera sabotajes de los maquis. Aquella noche mi abuelo volvió a nacer, pero su compañero de patrulla fue vilmente asesinado de un disparo. La experiencia de haber estado al borde de la muerte, la de perder a su compañero y tener que velar su cadáver hasta el amanecer, para poder volver al cuartel a dar parte de lo sucedido y pedir ayuda, fue algo que le marcó para el resto de sus días.

Aparte de todos estos recuerdos negativos del pasado, creo que una buena y ecuánime memoria histórica debería incluir también algunos aspectos positivos que tuvo aquel régimen y que por sistema se tratan de ocultar:

  • Terminada la Guerra Civil, Franco antepuso la reconstrucción nacional ante las presiones de Hitler para que España entrara en la II Guerra Mundial. Las negociaciones fueron realmente duras dado que la Alemania nazi había ayudado en gran medida al “bando nacional” durante la guerra y quería cobrarse sus favores. Pero finalmente Franco salió airoso y le ahorró a los españoles más años de sufrimiento. La única concesión que le hizo fue la creación de la División Azul, para que cuantos voluntarios españoles quisieran, pudieran acudir a luchar contra los comunistas al frente ruso. Cuando tenía 18 años tuve la oportunidad de conocer a dos personas (los padres de dos amigos de Madrid), que se habían alistado muy jovencitos, sobre todo para huir del hambre de la postguerra madrileña y también para emular a sus padres, tíos y abuelos que habían luchado en la Guerra Civil. Ambos coincidían en el relato acerca de la extrema dureza de aquella experiencia…
  • España consiguió pasar del hambre de la posguerra a ser en los años 60 la economía que más crecía en el mundo junto a la de Japón; tanto es así que en los años 70 llegamos a ser la 9ª economía mundial, y todo ello sin deuda pública, sin déficit, sin inflación y con un nivel impositivo de menos de la mitad del que soportamos ahora. En ese sentido habría que recordarles a los jóvenes que el IRTP (impuesto sobre el rendimiento del trabajo personal, predecesor del actual IRPF) era del 15% fijo y que no existía el IVA por ejemplo.
  • El régimen tuvo un ministerio de la vivienda (como ahora reclama Podemos) que construyó más de 3 millones de viviendas protegidas.
  • Los sindicatos verticales de la época dieron lugar a la legislación laboral más proteccionista de Europa con diferencia, que por cierto durante la democracia no ha hecho más que menguar. Hay que recordar también que hasta la II República los empleados cobraban sólo una paga extra anual por Navidad y fue Franco quien instauró la obligación de pagar otra paga extra en Julio (conmemorativa del “Alzamiento Nacional”). Por cierto, jamás he escuchado protestar a los sindicalistas contra todos esos derechos franquistas, ni exigir su derogación…
  • Se creó un enorme holding de empresas estatales (como ahora reclama Podemos), muchas de ellas bajo la dirección del INI (Instituto Nacional de Industria) y otras directamente como empresas públicas. De la larga lista caben destacar: Iberia, Aviaco, CASA, RENFE, SEAT, Telefónica, Tabacalera, CAMPSA, ENDESA, Hunosa, etc., etc., que dieron empleo a millones de trabajadores.
  • Las ingentes obras hidráulicas llevadas a cabo durante décadas incrementaron en más de un 1.000% la capacidad de agua embalsada de nuestro país. Las extensiones de terreno dedicadas a la agricultura de regadío crecieron como nunca antes. No hay que olvidar que aún a día de hoy, nuestros agricultores y los grifos de nuestras casas se siguen beneficiando de todas aquellas obras de ingeniería.
  • La Seguridad Social, así como una buena parte de los hospitales de referencia fueron también obra del Franquismo: La Paz, el 12 de Octubre, el Gregorio Marañón y el Ramón y Cajal en Madrid; la Fé de Valencia, el Valle de Hebrón y el universitario de Bellvitge en Barcelona, la clínica universitaria de Navarra y tantos otros menos conocidos, siguen prestando servicios médicos a los españoles a día de hoy.
  • La ONCE (Organización Nacional de Ciegos Españoles) fue también otra creación del Franquismo, aunque nadie quiera recordarlo…

Y así podríamos seguir la lista de logros de aquel régimen que, aunque no fuera democrático y aunque estuviera instalado en las antiguas creencias católicas y machistas, la Historia también debería de reconocerle cuantas cosas buenas consiguió. Entre ellas yo destacaría dos como las más importantes:

  1. El progreso económico y social que generó una importante clase media de familias españolas.
  2. La superación de las heridas de la Guerra Civil y la reconciliación nacional.

La combinación de ambos factores pudo dar lugar a la Transición a la Democracia, a partir de la muerte de Franco, capitaneada precisamente por personas que prefirieron el cambio, en lugar de tratar de perpetuar el régimen franquista…

Quizás sea esto algo que la izquierda nunca pueda superar: que finalmente fueran los postfranquistas los que trajeran la democracia. Y de ahí su afán durante los últimos 44 años por reescribir la historia….

Imagino que el hecho de que Franco muriera de viejo, en un hospital público (La Paz), que él mismo había inaugurado años atrás, tampoco les ayuda… pero la Historia es la que es, por mucho que la quieran tergiversar!

Por cierto, algún día escribiré sobre las mentiras que se cuentan ahora sobre el Valle de los Caídos, de cuya construcción tengo buena información de primera mano contada por mi abuelo. Sólo un dato: los beneficios de reducción de pena por el trabajo eran tan atractivos para los presos, que había lista de espera para poder salir de las cárceles y apuntarse como trabajadores en su construcción… jamás hubo necesidad de obligar a nadie a acudir allí a trabajar, junto a una buena parte de albañiles y técnicos profesionales libres que también trabajaron en la obra.

Terminaré diciendo que la aberración y el sectarismo al aplicar esa ley (a la que deberíamos llamar “Ley de la Mentira Histórica”) es de tal calibre, que se han producido varios casos en los que tras excavar fosas comunes, se ha descubierto que los cadáveres eran del “bando nacional” asesinados a manos del “bando republicano”! Pues bien, a esos casos se les ha dado la mínima atención mediática, cuando no han sido directamente silenciados:

https://gaceta.es/espana/abren-fosa-achacada-represion-franquista-encuentran-soldados-nacionales-22062017-1934-20170626-1037/

 

 

 

Al fin cayó “el Muro de Despeñaperros”…

Por fin el día 16 de Enero de 2019, el régimen socialista andaluz ha pasado a la Historia! Desde que Plácido Fernández Viagas (PSOE) fuera elegido presidente de la Junta Preautonómica de Andalucía el 27 de Mayo de 1978, todos los sucesivos presidentes (Rafael Escuredo, Rodríguez de la Borbolla, Cháves, Griñán y Susana Díaz) han sido socialistas, a lo largo de un período que ha durado cerca de 41 años.

Para que nos hagamos una idea de lo que supone este cambio, recordemos que el régimen franquista duró casi un lustro menos: 36 años y medio, desde el final de la Guerra Civil el 1 de Abril de 1939 hasta su muerte el 20 de Noviembre de 1975. O que el Muro de Berlín permaneció vigente durante 28 años (de 1961 a 1989), 13 años menos…

Andalucía era la única autonomía española que jamás había disfrutado de la principal ventaja que tienen los sistemas democráticos: la alternancia política. Con lo que ello conlleva de entrada de aire fresco y de renovación periódica de las instituciones.

Quizás muchos socialistas imaginaron que este iba a ser su cortijo de por vida y que por ello nunca tendrían que dar explicaciones de sus desmanes. Quizás también por ello Andalucía ha sido, es y será aún por muchos años, una región plagada de procesos judiciales abiertos por corrupción, a pesar de las muchas dificultades que sus gobernantes pusieron, con el fin de obstruir al máximo las investigaciones judiciales.

Se tardarán muchos años en descubrir la verdadera utilidad y la cifra de enchufados que pueblan la gran maraña de empresas públicas, agencias, fundaciones, observatorios, etc. Según los datos oficiales de la Junta, hay nada menos que 295 “entes instrumentales”, con más de 27.000 empleados, junto a los más de 270.000 funcionarios “oficiales”. Si a esto le sumamos los empleados municipales y de diputaciones, llegamos a sobrepasar la cifra de 540.000 empleados públicos, lo que supone más del 23% de todos los asalariados andaluces.

Andalucía, con esas cifras, es la autonomía en la que más personas (tanto en cifras absolutas como porcentuales) viven del erario público, de todas las autonomías españolas. No es extraño por tanto que la economía productiva andaluza (la que tiene que generar la riqueza para poder financiar vía impuestos al sector público) esté tan damnificada. Y que por ello se padezcan las cifras de paro históricamente tan altas en la región.

Los gobernantes socialistas han sido los culpables de que la autonomía andaluza se haya mantenido en una situación económica precaria durante décadas. Esa era su mejor manera de perpetuarse en el cargo. Una Andalucía con altos niveles de progreso económico y de empleo habría podido aburguesarse y dejar de votar al socialismo. En cambio una región con mucho paro, con una educación mediocre y sobre todo con una alta dependencia de los subsidios y subvenciones públicos, es siempre un caldo de cultivo perfecto para la perpetuación de las dañinas ideologías izquierdistas…

Para los andaluces (salvo para los que vivían del cuento de la “corrupsoe”) este cambio va a ser sin lugar a dudas positivo. El listón de la decencia y el de la buena gestión estaban tan bajos, que por poquito que hagan los nuevos gobernantes, es seguro que conseguirán mejoras notables. Además el nuevo gobierno estará formado por dos partidos que son rivales directos y que se van a vigilar muy de cerca, con lo que será mucho más difícil caer en la auto complacencia, en el amiguismo y en la corrupción. Por si fuera poco, un tercer partido (VOX), ejercerá por un lado de muleta para que el nuevo gobierno obtenga las mayorías necesarias en las votaciones importantes (como por ejemplo los presupuestos anuales) y por otro lado de oposición, para exigir el cumplimiento de las promesas de terminar con el clientelismo político y con el despilfarro del dinero público andaluz.

Yo les deseo toda la suerte del mundo, pero es necesario dejar trabajar a los nuevos gestores políticos, y con un poco de suerte, en poco tiempo empezaremos a ver resultados. Pero esto es algo que los gobernantes salientes no parece que vayan a facilitar… Con el habitual sectarismo y mal estilo que desde Zapatero caracterizan al PSOE, también Susana Díaz ha demostrado que no sabe perder. Y es precisamente en esos momentos (cuando se pierde) cuando las personas demuestran su altura moral. Echo en falta ahora la ejemplar actitud de Felipe González tras las elecciones generales de 1996, cuando felicitó al ganador, su gran rival José María Aznar, a quien además concedió los 100 días de cortesía tras su toma de posesión.

Susana Díaz ha demostrado de qué calaña es, al convocar e incluso financiar una “manifestación preventiva” a las puertas del parlamento andaluz el mismo día de la investidura de Juanma Moreno! Ha demostrado también su desprecio por el sistema democrático, al insultar a los 400.000 andaluces que han votado a un partido al que no para de calificar de forma despectiva como “la extrema derecha”. Parece olvidarse de que su jefe, aquel al que ella defenestró y que luego volvió como el ave fénix, gobierna a día de hoy gracias a la extrema izquierda, a los golpistas catalanazis, a los bilduetarras y a los traidores del PNV…

Intuyo que estará muy nerviosa, ya que la presidencia andaluza era su único salvavidas frente a las ansias de venganza de su enemigo íntimo Pedro Sánchez. Ahora ya sólo le queda el argumento (que no se harta de repetir a los cuatro vientos) de que su partido en Andalucía fue el más votado, pero no creo que eso le salve de las garras de su jefe. Intuyo que su carrera política está en serio riesgo a partir de ahora…

Por último, y a colación de lo del “mal perder”, no puedo dejar de acordarme de forma hilarante, de aquellos patéticos políticos de Izquierda Unida, que elección tras elección empeoraban sus resultados y siempre hacían el mismo análisis: “los votantes no han entendido nuestro mensaje”. Como si los votantes fueran listos cuando votan izquierda y tontos cuando votan derecha! Si en aquella época hubiera habido Twitter, yo les habría contestado: “estáis equivocados, los votantes han entendido perfectamente vuestro mensaje y por eso precisamente no os han votado!”

 

La inutilidad de la política de apaciguamiento…

Si algo nos enseñó el siglo XX fue la inutilidad de la política de apaciguamiento que en los años 30 “los buenistas” de la época pregonaban para con Hitler… Y es que aquella condescendencia acabó llevando al mundo a la mayor guerra de la Historia de la Humanidad…

Ya en el ámbito familiar y en el escolar, los psicólogos y educadores lo dejan bien claro: educar consiste en poner límites, en enseñar que nunca tiene las mismas consecuencias cumplir que incumplir las normas, respetar que no respetar a los demás, trabajar y esforzarse que no hacerlo…

Con los niños rebeldes nunca funciona el tratar de apaciguarles, dándoles la razón en todo y colmándoles de caprichos. Antes al contrario: con eso sólo se consigue hacerlos más déspotas. No recurrir a los castigos cuando lo merecen sólo hará que refuercen sus comportamientos tiranos y sean cada vez más difíciles de reconducir.

Más tarde, cuando salgan al mundo y se tengan que enfrentar a un trabajo, a un jefe, o tengan que convivir con otras personas fuera del ámbito familiar, se encontrarán con miles de problemas, ya que están acostumbrados a salirse siempre con la suya. Y si no es así reaccionan con ataques de ira. En definitiva, no están preparados para convivir en sociedad.

Hoy el título de este post me sirve para criticar dos situaciones bien diferentes, pero ambas de rabiosa actualidad: por un lado tenemos las revueltas, el terrorismo callejero protagonizado por la secta catalanazi en Barcelona y por el otro el debate sobre la eliminación de la prisión permanente revisable.

En cuanto al primer problema, provocado y alentado desde el propio gobierno catalán, ya no sé a qué más tiene que esperar este gobierno para cumplir con la ley y meter en cintura de una santa vez a esa secta de golpistas, que está destrozando una de las comunidades autónomas más prósperas de España. Han conseguido fomentar el odio y dividir a la sociedad hasta extremos nunca antes vistos. Llevan años sin gobernar y sin preocuparse de la población, dedicados exclusivamente a hacer proselitismo de sus paranoias, entre otras cosas para tapar la corrupción y los robos de dinero público que durante décadas perpetraron.

Como bien dice el socialista aragonés Lambán, el nacionalismo es un cáncer. Y el cáncer no se apacigua con analgésicos, con masajes ni con buenas palabras… El cáncer se cura extirpando de raíz el tumor y las zonas adyacentes, matando hasta la última de sus células a base de quimio y/o radioterapia!

Pero sin embargo la terapia del doctor Sánchez, que juró por su conciencia y honor “cumplir y hacer cumplir la Constitución”, consiste en aplicar paños calientes y en la indolencia más absoluta. Media Cataluña tiene que vivir bajo el yugo del nazi Torra y sus secuaces, sin que el Estado español haga nada por defenderles. La política de apaciguamiento es la única que el líder socialista aplica contra el catalanazismo. No sabemos si lo hace por principios (lo dudo), o más bien por seguir mendigando el apoyo de los golpistas para continuar okupando Moncloa unos meses más.

Ese probable tacticismo político con el fin de permanecer en un puesto para el que nadie le votó, es verdaderamente patético. Hasta los barones socialistas están asustados por el gran daño que esa política de apaciguamiento con Cataluña está haciéndole a su partido en el resto de España (véanse los resultados de las elecciones de Andalucía, el principal feudo socialista). Pero no hay que olvidar que para este ególatra del avión y de la tesis doctoral falsa, su partido no ha sido más que un medio para llegar a cumplir su desmedida ambición de poder. Ya se ha garantizado como mínimo ser expresidente el resto de sus días, con las prebendas que ello conlleva, y si de paso puede destrozar el PSOE, pues mata dos pájaros de un tiro.

Sánchez no olvida ni perdona que ese partido le destituyera del cargo de secretario general por insinuar pactos con podemitas y secesionistas. Por eso, a su regreso al cargo, le faltó tiempo para vengarse y pactar con podemitas y secesionistas, con la excusa de echar a Rajoy y la promesa de elecciones (que por supuesto no ha cumplido). Pero bueno, no me quiero desviar del tema del post, enredándome con las intrigas socialistas…

Recordemos que durante años se llevó a cabo también en otra región española una política de apaciguamiento similar, con un tipo de delincuencia que conocíamos como kale borroka. Se argumentaba que si se aplicaba la ley a “los malos” sería aún peor, porque se volverían “más malos”… Hasta que llegó Aznar y terminó con aquel estúpido argumento: tan pronto como cambiaron las leyes para considerar terrorismo la violencia callejera y responsabilizar a los padres de las fechorías de sus hijos menores, aquella moda del vandalismo callejero dejó de estar de moda y curiosamente desapareció!

Con los delincuentes reincidentes sucede lo mismo. Da igual que sean carteristas, ladrones de poca monta o de grandes golpes, terroristas religiosos o por ideologías nazionalistas, violadores o asesinos. Estamos hartos de ver casos de delincuentes que han sido condenados en docenas de ocasiones y en cuanto salen a la calle vuelven a las andadas; estamos hartos de casos de yihadistas irrecuperables; de violadores y asesinos en serie irredentos…

A toda esa gente no se la puede “apaciguar” siendo condescendientes con ellos. Sólo endureciendo sus condenas y manteniéndolos el máximo tiempo posible entre rejas, el resto de la población podremos vivir tranquilos. Y el caso más reciente es el del violador y asesino de Laura, con un amplio historial delictivo… Si esa basura humana hubiera podido ser condenado a cadena perpetua ya en los años 90, con ocasión de su primer asesinato, Laura aún seguiría viva.

Pero cuando la derecha defiende la cadena perpetua, enseguida “los buenistas” progres se preocupan por los derechos de los delincuentes, en lugar de por proteger a la sociedad de sus delitos. En el colmo de la estupidez, culpan del asesinato “al machismo”, como su tuviera algo que ver el culo con las témporas! Se creen que convocando manifestaciones y criminalizando al conjunto de la población masculina van a conseguir algo… Y sin embargo la única solución racional, que es mantener a ese monstruo recluído de por vida, les parece algo “inhumano”, como dijo la ministra de Justicia…

Lo curioso es que esa pose de supuesta bondad que inspira a los progres cuando tienen que tratar con terroristas, golpistas y asesinos, desaparece de un plumazo cuando tratan con la gente de derechas. Y es que con sus adversarios políticos no tienen “buenismo”, sino sectarismo y odio visceral. Lo demuestran cada día e incluso han llegado a imponerlo por ley, con su cainita “ley de la mentira histórica”…

La quiebra de la Seguridad Social

La actual Seguridad Social es la heredera del Instituto Nacional de Previsión, creado en 1908 para integrar las distintas cajas que gestionaban diversos seguros sociales. Con el paso de los años fueron apareciendo nuevas figuras como el Retiro Obrero (1919), el Seguro Obligatorio de Maternidad (1923), el Seguro de Paro Forzoso (1931), el Seguro de Enfermedad (1942) y el Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez (SOVI) en 1947.

Simultáneamente a los seguros anteriores, se desarrollaron otros mecanismos de protección de carácter sectorial, a través de las Mutualidades Laborales, con el objetivo de complementar la protección existente.

Todo este complejo entramado se trató de simplificar con la Ley de Bases de la Seguridad Social (1963) y la Ley General de la Seguridad Social (1966), al objeto de implantar un modelo generalizado de protección social, de gestión pública.

Pero todas estas medidas que se fueron tomando a lo largo del siglo XX, basadas en datos estadísticos de la primera mitad del siglo, se han visto afectadas por el espectacular incremento de la esperanza media de vida en nuestro país, que ha pasado de los 40 años en 1900 a los 80 en el 2000! Hay que tener en cuenta que hasta la década de los 30 no se superaron en España los 50 años de esperanza media de vida… Esto quiere decir que una gran parte de la población, después de haber estado cotizando durante años, no llegaba a cobrar ni una peseta de pensión porque se moría antes de alcanzar la edad de jubilación.

En nuestros días, la esperanza media de vida ronda los 83 años, mientras que el promedio de edad de jubilación está en torno a los 64. Lo que significa que los españoles se pasan por término medio casi dos décadas (19 años) disfrutando de su pensión de jubilación!

Imaginemos que ese español promedio se hubiera pasado la friolera de 45 años trabajando ininterrumpidamente: desde los 19 a los 64. Pues bien, teniendo en cuenta que el importe cotizado entre empresa y trabajador apenas llega a un tercio de la base anual de cotización, en realidad por 45 años cotizados (que es muchísimo más de lo habitual) se habrían acumulado recursos para cubrir 15 de pensión (un tercio de los 45 años). Es decir, 4 años menos de los 19 efectivamente cobrados. Y no entro a considerar la deflación acaecida durante todos esos años…

Pero ese ejemplo extremo que he puesto, de alguien que hubiera cotizado durante 45 años (y a pesar de ello se demuestra que no son suficientes para cubrir su pensión), no se corresponde ni mucho menos con la realidad. Como bien explica el artículo de El Economista del pasado día 6 de Noviembre (https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/9500853/11/18/A-pesar-de-lo-piensa-cada-pensionista-percibe-un-44-mas-de-lo-que-ha-cotizado-en-su-vida.html), en realidad cada pensionista recibe por término medio un 44% más de lo que realmente cotizó a lo largo de su vida laboral…

Este enorme desfase se pudo aguantar durante los años previos a la crisis, en los que hubo un fuerte crecimiento económico, un desempleo bajo, altos salarios y una proporción mayor entre el número de cotizantes y el de pensionistas: a finales de 2007 teníamos 271 cotizantes por cada 100 pensionistas, mientras que a finales de 2017 habíamos bajado a tan sólo 223, lo que representa una disminución del 17,7%. Y encima, mientras que los salarios medios han ido disminuyendo, las pensiones medias han ido aumentando!

En cifras absolutas, el sistema ha pasado de tener un superávit récord de 13.680 millones de €uros en 2007, a un déficit récord de 18.800 millones en 2017. Lejos de mejorar, después de 8 años consecutivos de déficit, las previsiones para los próximos años son desoladoras: en 2018 se batirá el récord con unos 19.500 millones y en 2019 se empeorará todavía más, llegando a unos 21.000 millones de €uros de déficit!

La insostenibilidad del sistema actual de Seguridad Social es por tanto más que evidente, pero nuestros políticos han pasado del “es imposible subir las pensiones con el IPC, qué más quisiera yo” del Rajoy de principios de año, a la situación actual en la que de forma totalmente irresponsable se sigue acelerando la quiebra del sistema.

Ninguna empresa (ni privada ni pública), por muy grande que sea, puede permitirse el lujo de perder cada año tantos miles de millones de €uros. Mientras tanto los políticos prefieren seguir engañando a los contribuyentes y estos prefieren seguir ignorando la realidad. Pero ningún desequilibrio puede perdurar para siempre y tarde o temprano habrá que tomar medidas drásticas si no queremos que en unos pocos años la quiebra de la Seguridad Social acabe provocando la quiebra del Estado en su totalidad.

Y esas medidas drásticas, por desgracia se resumen en tan sólo dos (o en una combinación de ambas) por el lado del gasto, ya que la posibilidad de una subida de ingresos del sistema que enjuague el enorme déficit actual, no es más que una utopía:

  1.  Elevación de la edad de jubilación y de los años necesarios para percibir el 100% de la pensión. Recordemos que con la última reforma, cuya aplicación transitoria culminará en 2027, se necesitarán 38,5 años cotizados para poder jubilarse a los 65 con el 100%; en caso contrario habrá que esperar hasta cumplir los 67 y tener al menos 37 cotizados. Pues bien, no nos extrañemos de que en los próximos años estas cifras se eleven hasta los 40 años cotizados y hasta los 68/70 años de edad de jubilación…
  2. Congelación (como ya sucedió en 2011 con Zapatero) o incluso reducción de las pensiones (como ya ha ocurrido en más de un país).

Seguir mintiendo a los españoles no hace sino agravar año a año la situación. Y cuanto más tardemos en reaccionar y en tomar las medidas necesarias, mayor habrá de ser la dureza de las mismas!