La prisión proge

Decía el genial Osho: “las ideologías no son más que prisiones, pero todo el mundo presume de que la suya es mejor que las de los demás”… Con esa irónica frase, el insigne maestro y escritor indio resumía lo que constituía la línea central de su mensaje. La idea se repetía en sus múltiples libros y conferencias: la búsqueda de la verdad es un trabajo individual; la “comodidad” de seguir a un grupo, de repetir sus consignas y convertirlas en propias, no es más que un acto de cobardía que nos aprisiona, que cercena nuestra libertad individual y que anula la posibilidad de crecimiento personal.

Hace unos días tuve una desagradable discusión con una de esas personas fanáticas de la religión izquierdista. Llegó a afirmar que el gran problema del mundo actual era que se había roto el equilibrio mundial, debido a la caída del Muro de Berlín en 1989 y el posterior derrumbamiento de los regímenes comunistas… Para esta persona, el hecho de que cientos de millones de seres humanos se liberaran por fin de siete décadas de tiranías comunistas fue, sin duda, una mala noticia!

Y es que después de 30 años de aquella noticia, celebrada como un hito para la Humanidad a ambos lados del Telón de Acero, aún hay gente que lo lamenta. Igual que aún hay tarados que niegan la llegada del hombre a la luna o que la Tierra sea redonda. No hay remedio para este tipo de gente. Como dice el refrán: “no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír”…

En su mente programada por la propaganda más sectaria, cualquier realidad que atente contra su fanatismo es desechada automáticamente. Da igual que vean cada día como la gente se deja la vida por huir de los “paraísos comunistas” que ellos defienden para intentar llegar a esos “horribles” países capitalistas que tanto detestan… ¿Cómo se justifica eso? ¿De verdad creen que esas personas son tan necias como para querer cambiar sus vidas a peor?

Pero además caen continuamente en contradicciones que ponen de manifiesto su falta de racionalidad y que a mi juicio les descalifican:

  • Presumen de que la izquierda es la defensora de las libertades, pero a la vez defienden los regímenes dictatoriales de Cuba, Venezuela o Nicaragua, hasta el punto de negar la realidad: que esos supuestos regímenes liberadores de los trabajadores, sólo han servido para tiranizarles, ya que siempre se han establecido y mantenido mediante el uso de la fuerza.
  • Se declaran pacifistas, cuando en realidad siempre han defendido las revoluciones marxistas, las huelgas generales más salvajes, las algaradas callejeras, etc., siempre y cuando el que practique la violencia sea “el obrero”.
  • Alardean de que defienden la igualdad, pero a la hora de la verdad se alinean con los supremacistas catalanes y vascos, permitiendo las discriminaciones que sufren muchos ciudadanos en esas regiones y defendiendo un sistema que perpetúa las desigualdades entre españoles.
  • Son capaces de pasar en apenas 3 décadas, de crear el GAL para asesinar etarras, a aliarse con sus herederos. Porque según ellos, en el caso del terrorismo de ETA hay que olvidar y “pasar página”, mientras que en el caso de la Guerra Civil española o del Franquismo (que sucedieron muchas décadas antes) no se puede olvidar. Es más, aprueban una ley para pervertir la historia a su conveniencia sectaria y mantener vivo el odio entre españoles…
  • Se quejan de la corrupción, pero sólo de la protagonizada por los otros partidos. Con la suya son siempre muy indulgentes. Lo mismo sucede con otros ámbitos de la política. Por ejemplo las prohibiciones que llevan a cabo los demás partidos son “recortes de derechos”, mientras que las que protagonizan ellos no. ¿Qué habrían dicho si hubiera sido Aznar el que hubiera prohibido fumar en lugares públicos, en lugar de Zapatero? No tengo la menor duda: que era una medida “fascista”, un recorte de libertades y habrían convocado manifestaciones y huelgas por toda España! ¿Qué habrían dicho si el PP en lugar del PSOE de Zapatero hubiera establecido el carnet de conducir por puntos? Que se trataba de una medida puramente recaudatoria y además pensada para favorecer los intereses privados de las autoescuelas…
  • Dicen que el aborto es “un derecho” y lo defienden en nombre de la libertad de las mujeres (“nosotras parimos, nosotras decidimos”) para hacer con su cuerpo lo que quieran, pero a la vez les niegan la libertad de colaborar con una pareja como madres subrogadas. En definitiva, según ellos: para matar a un no nacido la mujer es dueña de su cuerpo, mientras que para traer una vida al mundo no lo es!
  • En economía maldicen a “los mercados”, pero a la vez pretenden incrementar el déficit público y la deuda sine die, lo que nos hace cada vez más dependientes de los mercados de deuda pública. Resulta incongruente y ridículo estar siempre pidiendo dinero prestado y a la vez atacar a quienes te lo están prestando!
  • Hablan del “IBEX35” como si fuera el demonio, cuando en realidad no es más que un índice en el que se computan las 35 mayores empresas españolas cotizadas, por volumen de capitalización bursátil. Criticar a esas corporaciones que componen la primera división empresarial española es tan estúpido como lo sería criticar a los equipos de la primera división del fútbol español, sólo por el hecho de ser los más grandes.
  • Dicen defender los derechos de propiedad intelectual, pero sólo si se copian o se bajan ilegalmente de Internet películas o libros. Sin embargo defienden a los “okupas” que usurpan propiedades privadas o a los “manteros”, que venden ilegalmente en las calles artículos falsificados de todas las marcas conocidas. Y además lo hacen sin pagar impuestos (IVA, IRPF, IBI, etc.) y sin cotizar un céntimo a la Seguridad Social.
  • Apoyan “lo público” y denigran “lo privado”. No se dan cuenta de que lo primero sale necesariamente de lo segundo. Sin el trabajo de las personas, autónomos y empresas, que pagan impuestos sobres sus rentas (IRPF y Sociedades), sobre sus consumos (IVA, impuestos especiales, etc.), sobre sus propiedades, etc., no existirían recursos para financiar “lo público”. Por tanto deberían ser los ciudadanos los verdaderos “jefes” de “lo público”. Y los políticos, funcionarios y administradores los obligados a rendirles cuentas.
  • Otra característica habitual de esta gente es su feminismo radical, que les ha llevado hasta el punto de cargarse la igualdad legal entre mujeres y hombres, así como la presunción de inocencia de los segundos. Además no admiten discrepancia alguna y denigran a todo aquel que no comulgue con su fundamentalismo de género. Si la discrepante es mujer, también la agreden, demostrando su absoluto desinterés por la defensa de la mujer como colectivo. Sólo les interesa defender a “sus” mujeres.
  • La supuesta defensa de los derechos de homosexuales y lesbianas es otra de sus banderas sectarias. En realidad lo único que les interesa es manipular políticamente el tema y usarlo como arma arrojadiza contra todos aquellos que no son de izquierdas, como se demuestra cada año en las fiestas del “orgullo”, especialmente en la última que se celebró en Madrid. Fueron capaces de convertir una fiesta en un acto sectario, violento y delictivo. Hechos que todos pudimos ver por televisión y que en estos momentos la Fiscalía está investigando.

En definitiva, tenemos la desgracia en este país de padecer una izquierda sin escrúpulos, cainita, dominada por el odio, que no se parece en nada a los partidos de izquierda de otros países: ni defienden la igualdad de derechos y el progreso de TODOS los ciudadanos (sólo de los de izquierdas), ni defienden a TODAS las mujeres (sólo a las de izquierdas), ni defienden a TODOS los gays y lesbianas (sólo a los de izquierdas)…

Como viven encerrados en su prisión progre, su perversa escala de prioridades les hace anteponer su sectarismo ideológico a lo que deberían de ser valores universales: la igualdad de todos los españoles ante la ley, sin distinción de ideologías, territorios, género u orientación sexual. Valores que son compartidos por la inmensa mayoría de la gente de bien, sin necesidad de comulgar con la religión izquierdista…