La respiración, la gran olvidada…

Los seres humanos, al igual que la mayoría de animales con los que compartimos el planeta, necesitamos suministrar a nuestro cuerpo tres tipos de sustancias: alimentos (sólidos y líquidos), agua y aire. Cada una de las 30 trillones de células que componen nuestro cuerpo sobrevive gracias a ello.

Los alimentos son los que nos proporcionan la energía y los minerales esenciales para mantenernos con vida. Nuestro sistema digestivo obtiene a partir de ellos tres tipos de elementos: azúcares (hidratos de carbono), proteínas y grasas, y los convierte a todos en calorías, es decir, en combustible para nuestro cuerpo. Pero paradójicamente, para mantenernos con vida son mucho más importantes las otras dos sustancias que carecen de calorías: el agua y el aire… Una persona puede sobrevivir varias semanas sin tomar alimentos; tan sólo unos días sin beber agua, pero poco más de un minuto sin respirar. Es por tanto esta última nuestra necesidad vital primordial y a la vez en la que menos reparamos!

Un día cualquiera podemos ingerir unos 3 o 4 kilos sumando agua y alimentos, tanto sólidos como líquidos. Sin embargo, en esas mismas 24 horas habremos consumido unos 10.000 litros de aire! Por otro lado, mientras que somos capaces de disfrutar de la comida y la bebida, casi nunca lo hacemos de la respiración, cuando en realidad es algo perfectamente posible. Disciplinas milenarias orientales como la meditación y el yoga (meditación dinámica) lo saben, y trabajan el control de la respiración para convertir una necesidad vital en algo placentero. Es lo que denominan “respiración consciente”, una herramienta imprescindible para entrar en estados de relajación y de conciencia expandida.

A la práctica de esos ejercicios respiratorios la denominan con el término sánscrito “pranayama”, que proviene de “prana” (energía vital contenida en el aire) y de “iama” (control). Con ellos se consigue realizar respiraciones más profundas y más completas de lo habitual, lo que lleva a mejorar la oxigenación de todo nuestro organismo. Recordemos que mediante el sistema circulatorio este oxígeno que nuestros pulmones extraen del aire al respirar, llega hasta la última de nuestras células…

Esta filosofía oriental nos recuerda que somos una unión de cuerpo, mente y consciencia, pero también que estamos conectados con el Universo. En este sentido, la respiración es una demostración empírica de esta conexión, ya que como hemos visto antes, cada uno de nosotros necesita intercambiar diariamente con la atmósfera terrestre nada menos que 10.000 litros de aire para poder sobrevivir. Es evidente por tanto que nuestro cuerpo no sólo interactúa con nuestro planeta, sino que depende absolutamente de él para vivir, algo de lo que con demasiada frecuencia nos olvidamos…

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Un comentario sobre “La respiración, la gran olvidada…

  1. Verdaderamente la respiración es la gran olvidada, y también la más necesaria junto con el agua. Nunca nos hemos parado a pensar o a sentir la respiración, pero con solo quince minutos diarios sintiendo nuestra respiración, es suficiente para entrar en un estado de bienestar que te da energía para todo el dia

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