¿Monarquía o República?

Es este un debate en el que raramente escucho argumentos; todo el mundo parece tener decidida su preferencia sin saber explicar muy bien porque. O lo que es peor: simplemente se dedican a repetir consignas políticas y sectarias, sin aportar un ápice de razonamiento propio…

Tanto la extrema derecha (la Falange por ejemplo) como la extrema izquierda (los comunistas por ejemplo) siempre fueron claramente republicanistas y antimonárquicos. Para el resto de las ideologías más centradas, no es este un tema al que le den demasiada importancia. Entre otras cosas porque en una democracia parlamentaria como la nuestra, la monarquía depende en todo momento del gobierno y apenas tiene ninguna función aparte de la representación de nuestro país al más alto nivel. La propia palabra “rey” puede sonar anacrónica, si pensamos en lo que fueron los reyes y las monarquías siglos atrás en Europa; pero afortunadamente hace ya mucho que las monarquías de los países occidentales están sometidas al control democrático de los gobiernos y asumen un papel que nada tiene que ver con su historia.

Para mí, que soy un liberal convencido, lo esencial es elegir el modelo que menos nos cueste a los contribuyentes. Es más, si por mi fuera, eliminaría las 17 autonomías, todos los municipios menores de 10.000 habitantes, las diputaciones, etc; y con ello desaparecerían el 95% de los políticos de este país y por tanto se reducirían en un 95% las posibilidades de que nos robaran… pero eso ya será objeto de otro post!

No se puede afirmar como hacen algunos que una forma de jefatura de estado sea más cara que la otra. La monarquía española es claramente más barata que muchas jefaturas de república de países de nuestro entorno (Francia, por ejemplo) y también tiene un presupuesto mucho más bajo que otras monarquías. En cualquier caso, ese es un tema que depende de los presupuestos generales anuales de cada país y por tanto cada gobierno decide libremente la cantidad que quiere dedicarle. El argumento del coste anual no tiene por tanto ningún rigor a la hora de dilucidar esta cuestión.

Hay cuatro razones, que en mi opinión admiten pocas objeciones, que hacen que la monarquía sea más conveniente que la república para la jefatura de un estado:

1.- La primera y más importante es la económica: unas elecciones generales cuestan a las arcas públicas la friolera de 130 millones de €uros. Si hubiera que convocar elecciones presidenciales periódicas tendríamos un enorme gasto que ahora nos estamos ahorrando. Si tenemos en cuenta que la monarquía española lleva ya funcionando más de 40 años, imaginemos los miles de millones de €uros que llevamos ahorrados!

2.- En segundo lugar, en un país tan cainita como España, donde la mayoría son rojos o azules a muerte, la figura de una jefatura de estado neutral y apolítica, es para mí un valor a tener en gran consideración. Imaginemos que en vez de tener a un “rey de todos los españoles”, tuviéramos unos años a un presidente de república del PSOE y otros años a otro del PP… Sólo de pensarlo se me revuelve el estómago! Bastante hastiados estamos ya muchos de la política española, como para politizar también la figura del máximo representante del Estado español.

3.- En tercer lugar, una monarquía le da una estabilidad y una continuidad a la jefatura del estado, que no tiene la república, con sus cambios de presidente cada pocos años. Considero positivo que mientras que los gobiernos se van alternando cada cuatro años, el máximo representante y relaciones públicas de España ante el mundo, sea siempre el mismo. De esa forma se aumenta la visibilidad de nuestro país en el exterior, ya que todo el mundo conoce al rey de España, algo que no pasaría si cada 4 o 5 años entrara un desconocido.

4.- Por último, pero no menos importante, un rey (o reina) es una persona a la que se ha preparado desde su nacimiento para el cargo. Es instruido en idiomas, política internacional, diplomacia, economía, recibe formación militar, etc. Y sólo después de décadas de preparación asume su puesto. No quiero ni pensar en la vergüenza que pasaríamos muchos si hubiéramos tenido una república y de repente hubiera ganado las elecciones a la presidencia un individuo como Zapatero por ejemplo: un auténtico ignorante en idiomas, economía, política internacional, etc., cuyos únicos activos eran sonreír y encogerse de hombros, y hablar del talante y demás memeces huecas de contenido, como aquello de que “la Tierra pertenece al viento”…

 

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La violencia feminista

 

La dictadura de la corrección política ha impuesto que todo acto de violencia de género perpetrado por un hombre sea calificado como “violencia machista”. Da lo mismo que el hombre en cuestión fuera o no machista! Eso es lo de menos… A estos dictadores (y dictadoras) del lenguaje, empeñados en etiquetarlo todo -como hacían los nazis con los judíos- poco les importa la verdad de los hechos.

Y es que en muchos casos el asesino no deja lugar a la duda, por tratarse de un tipo con antecedentes violentos, con condenas por maltrato, con orden de alejamiento, etc., pero hay otros muy diferentes, en cuya noticia escuchamos frases del estilo de: “en su entorno nadie había sospechado nunca nada”, “no había denuncias previas”, “los vecinos nunca escucharon nada”, etc. E incluso en algunos casos, el asesino después de su crimen se suicida (9 casos el año 2016)… Y en estas ocasiones, ¿nadie puede pararse a pensar que quizás ese pobre desgraciado era el que sufría la “violencia feminista”, hasta el punto de llevarle a perder la cabeza un día y cometer una atrocidad, de la que acto seguido se arrepintió hasta el punto de quitarse la vida?

Jamás permitiré que nadie ponga en duda mi defensa de la igualdad entre hombres y mujeres, así como mi absoluta condena de la violencia en todas sus múltiples facetas, y eso incluye la de género, tanto de hombres a mujeres, como de mujeres a hombres.

El problema es que la “violencia machista” está cada día en los medios de comunicación y es bandera política de todos (y todas), mientras que la “violencia feminista” es la gran olvidada, de la que nadie habla… Se sabe que cada año cerca de 3.000 hombres se suicidan (el triple que mujeres, que no llegan a 1.000) y se sospecha que muchos de ellos lo hacen abocados por una situación derivada de separaciones matrimoniales injustas, que les han hundido la vida: han perdido la convivencia diaria con sus hijos, su casa, el coche, más de la mitad de su sueldo y en ocasiones a la mujer a la que siguen queriendo y de la que nunca se hubieran separado voluntariamente…

Y hay por desgracia muchos otros miles de hombres (quizás millones) en España, que sufren cada día una “violencia feminista de baja intensidad”, como la del video que he puesto al principio. Hombres que jamás denunciarán ese maltrato psicológico e incluso físico, por evitarse la vergüenza de tener que ser señalados encima como “calzonazos”, “blandengues”, “pringaos”, etc. Porque, como denuncia ese vídeo, un mismo comportamiento si es de un hombre a una mujer se considera intolerable, pero si es de una mujer a un hombre resulta hasta “gracioso” (?)…

A lo largo de mi vida he presenciado en cientos de ocasiones ese tipo de violencia que ahora denuncio: mujeres que humillan a sus maridos en público y en privado, que les insultan, les gritan, les ridiculizan; hombres que no se atreven ni a llevarle la contraria a sus mujeres por temor a sus reacciones furibundas; que renuncian a sus opiniones y que sólo saben decir “si cariño” para evitarse problemas; mujeres que manipulan emocionalmente a sus maridos, que utilizan a los hijos o las relaciones sexuales como armas arrojadizas contra ellos; hombres dependientes emocionalmente que no son capaces de plantearse la ruptura de esas relaciones con mujeres tóxicas que les chupan la energía cada día!

Desde aquí mi solidaridad con todos estos hombres, víctimas diarias de la “violencia feminista”, de los que nadie se acordará nunca, ni aunque lleguen a quitarse la vida. Porque 3.000 hombres muertos por suicidio al año no son noticia, mientras que las 44 mujeres muertas por “violencia machista” en 2016, fueron la noticia de portada de los telediarios de esos 44 días…

Pago impuestos, luego existo…

El filósofo racionalista Descartes en su Discurso del Método decía aquello de “je pense, donc je suis”, frase que se hizo famosa en su versión latina: “cogito ego sum”, es decir, “pienso, luego existo”.

Esa sentencia quizás sea irrefutable aplicada a un filósofo, pero desgraciadamente para el común de los mortales eso de pensar es un lujo que muy pocos se suelen permitir… Sin embargo hay algo de lo que nadie se escapa a lo largo de toda su existencia, ya sea inteligente, necio o medio pensionista: pagar impuestos!

Los impuestos, al igual que la muerte, son las únicas dos cosas a las que ningún ser humano podrá escapar: desde el primer pañal del recién nacido hasta la caja de pino del recién fallecido llevan su IVA correspondiente. Y entre medias, cada uno de los días de nuestra existencia, desde que nos levantamos cada mañana y encendemos la luz o abrimos el grifo del agua caliente comenzamos a pagar impuestos (devengamos el IVA de las facturas de las compañías suministradoras de electricidad, agua y gas), algo que no dejamos de hacer hasta que nos vamos a la cama por la noche…

Este desfalco impositivo al que los políticos nos someten, es asumido por los individuos de las sociedades occidentales con resignación… Nadie se revela, es más, todavía hay partidos políticos que propugnan que se incremente! Pero si es que los impuestos en España no han hecho más que subir!!! Analicemos el caso del tipo general del IVA:

  • El gobierno de Felipe Gonzalez (PSOE) lo establece en el 12% en Enero de 1986.
  • Los socialistas lo suben al 13% en Enero de 1992.
  • El gobierno socialista lo vuelve a subir al 15% en Agosto de 1992.
  • Nuevamente los socialistas encabezados por Felipe González lo incrementan hasta el 16% en Enero de 1995.
  • Después de 15 años de tregua, en Julio de 2010 otro gobierno socialista, esta vez el de Zapatero, lo sube tres puntos de golpe, hasta el 18%.
  • El gobierno de Mariano Rajoy (PP), en Septiembre de 2012 lo sube otros tres puntos más, hasta el 21% actual.

Los 9 puntos de incremento de este impuesto en poco más de 25 años, en los que pasó del 12% al 21%, representan nada menos que una SUBIDA DEL 75%!!!

Si hiciéramos la misma revisión histórica con el resto de impuestos veríamos que la mayoría de ellos han seguido la misma senda en las últimas décadas: una subida escandalosa!

Según recientes estadísticas de la OCDE, como promedio el 39,5% del coste salarial de los trabajadores españoles se lo llevan entre el IRPF y la Seguridad Social. Si al 60,5% restante le descontamos los impuestos locales (IBI, impuesto sobre vehículos, etc.), el 21% del IVA de la mayoría de lo que consumimos (el 10% en el caso de la comida), algo más del 100% que pagamos de impuestos cada vez que llenamos el depósito del coche (impuesto especial de hidrocarburos más el IVA), etc., llegaremos a la conclusión de que bastante más de la mitad del dinero que generamos con nuestro trabajo va a parar a las arcas públicas… Y encima tenemos unas cifras de déficit y de deuda pública astronómicas!!! (esto ya será objeto de otro análisis en un próximo post…).

 

 

 

La Pareja ni se elige, ni se busca, ni se encuentra… La Pareja se construye día a día!

Hace ya casi 20 años que tuve la experiencia de criar una camada de perros: cruzamos a Mara, mi hembra de Rottweiler y parió 10 preciosos cachorros. Cuando nacieron todos nos parecían iguales, era prácticamente imposible diferenciarlos!

Los pusimos a la venta y pasadas las ocho primeras semanas empezaron a llegar compradores para elegir a su cachorro… Y les ocurrió lo mismo que a nosotros durante los primeros días: los veían iguales y les costaba un montón decidirse. Al final, después de muchas dudas, elegían uno más bien basándose en el sexo deseado y se marchaban a casa con mucha ilusión, pero sin ninguna certeza de haber elegido al mejor, al más sano o al más bonito.

Pero sorprendentemente, unos meses después, cuando tuvimos que quedar con cada dueño para darle el pedigree, la historia se repetía sin variación: todos estaban convencidos de que se habían llevado al mejor y al más bonito. Habían transcurrido apenas tres o cuatro meses, pero las experiencias compartidas y el cariño que le habían dado y que habían recibido de su cachorro era tal, que ya por nada del mundo serían capaces de cambiarlo por otro!

Yo pienso en la relación de pareja como algo parecido: puede que cuando esté single haya muchas mujeres que me resulten atractivas, pero cuando empiezo una relación seria, cuando veo que esa atracción inicial se va convirtiendo en complicidad, en un vínculo afectivo sólido; cuando se van acumulando experiencias compartidas (culturales, gastronómicas, sexuales, vacaciones, viajes, etc.) y soy consciente de que compartimos un proyecto de vida en común sin fecha de caducidad… entonces dejan de existir el resto de las mujeres, incluso el resto del mundo. Porque mi mundo se convierte en un mundo de dos: dos seres que se complementan y que se aportan, que se motivan y se apoyan, que creen y confían el uno en el otro, que se entregan su cariño a diario… en definitiva, que apuestan cada día por construir ese vínculo maravilloso que es La Pareja con mayúsculas.

En esa concepción que tengo de La Pareja no caben los sucedáneos: es todo o nada; crecer o decrecer, construir o destruir. Es lógico que una pareja pase por altibajos e incluso por períodos de crisis, pero si se trata de un vínculo sólido y los dos tienen claro por encima de todo que quieren seguir unidos, cada una de esas etapas debe considerarse un aprendizaje más, seguramente necesario para esa construcción y ese afianzamiento de la relación.

Puede que muchos de mis seres más cercanos, que saben que he pasado por dos matrimonios y varias relaciones más, incluso se rían al leer lo que acabo de escribir. Pero no me importa nada! Como decía el filósofo “yo soy yo y mis circunstancias”; y como decía Thomas Alba Edison: “no considero que haya fracasado cientos de veces hasta llegar a mi objetivo, simplemente descubrí muchas maneras que no funcionaban…”

Me despido con una romántica estrofa del gran Sabina, que le viene que ni pintada a este post: “que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel…”

 

El Brexit y Gibraltar

Oyendo hoy los exabruptos de algunos políticos británicos, me viene a la cabeza esa jocosa frase que dice que “el mejor amigo del hombre es el chivo expiatorio”

Los británicos se han pegado un tiro en el pie con su Brexit; sus políticos (y su necedad al votar) les han llevado a una decisión sin retorno que les ha perjudicado gravemente y que los va a aislar aún más. Y ahora parece que tienen que buscar culpables de la situación… como si fuera Europa la que les hubiera expulsado!

Su “brillante” decisión provocó que en el año 2016 la libra esterlina perdiera cerca del 14% de su valor frente al €uro y un 7,5% frente al dólar, situándose a niveles de 1985. El descalabro económico para todos los británicos que cobran en libras y viven en el exterior ha sido mayúsculo, hasta el punto de que muchos se han visto obligados a regresar al Reino Unido, al no poder lidiar con semejante bajada de poder adquisitivo…

El Brexit es una muestra más de lo que ha sido el Reino Unido históricamente: un país especializado en mirarse el ombligo. Y si echamos la vista atrás, veremos que nunca se integraron realmente, sino que pusieron palos en la rueda de Europa siempre que pudieron; de hecho fue el único país de los importantes que no adoptó el €uro y prefirieron seguir con su pound.

Como economista no me preocupa en exceso la salida del Reino Unido de Europa, es más, creo que a partir de ahora será mucho más fácil tomar decisiones. Lo que no me gusta es el mal ejemplo y el precedente que esta decisión puede crear. Por ese motivo espero y deseo que las negociaciones sean duras y al final quede meridianamente claro que el club europeo es beneficioso para sus socios y que salirse de él es un mal negocio para el que se va.

En cuanto a lo del mal ejemplo, no creo que a los británicos les importe lo más mínimo. De hecho llevan siendo un mal ejemplo para el mundo en muchísimos aspectos desde hace siglos:

  • Fueron los inventores de la piratería y se dedicaron durante siglos a asaltar barcos para robar todo aquello de valor que transportaran en sus bodegas.
  • Saquearon riquezas de todos aquellos países en los que asentaron su imperio (India, Egipto, Irak, Kenia, Sudáfrica, Omán, Palestina, etc.). Basta con darse una vuelta por el British Museum…
  • En la actualidad el Reino Unido cobija la mayoría de los paraísos fiscales del mundo. Sólo en las Islas Vírgenes Británicas (con 28.000 habitantes y casi 1.000.000 de compañías offshore), se estima que residen el 45% de las sociedades de paraísos fiscales del mundo. Pero esa sólo es la primera de la lista, ya que bajo dominio británico están: Gibraltar, Islas Bermudas, Islas Caimán, Islas Malvinas, Isla de Jersey, Isla de Guernsey, Islas Turcas y Caicos, Anguila, Isla de Montserrat…
  • Muchos territorios ya independizados del Reino Unido siguen la tradición británica y continúan siendo paraísos fiscales: Bahamas, Belice, Maldivas, Seychelles, Mauricio, Santa Lucía, etc.

Para terminar y por quedarme con lo positivo, hay que destacar que la salida del Reino Unido de la UE hará que España pase del quinto al cuarto lugar en importancia dentro de la unión, tan solo detrás de Alemania, Francia e Italia, es decir, claramente en el furgón de cabeza de este tren. En los próximos años la supervivencia del club europeo seguramente llevará a adoptar una doble velocidad y por fin, ahora sí, está bastante claro que España se subirá al vagón de los líderes y no al de los rezagados…